Thursday 25 de February, 2021

Impactante relato del horror: la viuda del comerciante Diego Roda reveló cómo fue la secuencia que terminó con el crimen

Virginia Tueso declaró ante el fiscal Marcelo Tavolaro y dio detalles de lo que pasó la noche del 12 de septiembre de 2016. La justicia cierra cada vez más el cerco en torno a los efectivos policiales que asesinaron a la víctima en medio de un operativo para atrapar a dos ladrones que habían robado una camioneta en Caseros.

Virginia Tueso y Diego Roda
Virginia Tueso y Diego Roda: la viuda del comerciante rememoró en la justicia el drama que vivió la noche del 12 de septiembre de 2016

La noche del 12 de septiembre de 2016, Virginia Tueso estaba en la casa de su mamá, sobre la calle Delta al 2300 en Ituzaingó. Eran alrededor de las 21 cuando Diego Roda, su pareja y padre de Pedro, que había nacido hacía dos semanas, le mandó un mensaje con la leyenda ‘preparate que ya te paso a buscar’. A los pocos minutos el comerciante llegó, entró a la vivienda y recibió la invitación de su suegra para quedarse a cenar, pero él la declinó porque estaba “muy cansado”. Tomó al bebé, que estaba en el huevito, lo cubrió con una manta, y hasta cruzó una palabra son su cuñado, hermano de Virginia. “Lo vas a ahogar”, le dijo en chiste. La respuesta de Diego fue que afuera hacía “mucho frío”.

A esa altura del año el físico empieza a pasar la factura respectiva del paso del tiempo y lo único que buscaba hacer el dueño de la verdulería El Económico, ubicada en Brandsen y Belén, era regresar al hogar en el que vivía con su familia para descansar después de un largo día de trabajo. La suegra de Roda salía a la calle con ellos, pero el muchacho le indicó que se quedara, que no hacía falta ya que él tenía llave y cerraba. Diego abrió la puerta del auto, que estaba sobre la acera, y colocó al bebé en el asiento trasero. “Termino de cerrar la puerta y me grita, en un tono imperativo, subite, subite”, contó la mujer ante el fiscal Marcelo Tavolaro, que la convocó para ampliar su testimonio de lo que ocurrió en aquella noche fatídica.

Antes de subirse al auto, Tueso giró su cabeza hacia la izquierda y vio una persona que dobló en la esquina de El Delta y Aguaribay y no caminaba por la vereda sino que se tira “como al medio de la calle”. “Me subo al auto, me recuesto hacia atrás en el asiento, me agarro de la puerta con la mano derecha y le digo a Diego ‘el bebé’. Diego me contesta ‘no pasa nada, no pasa nada’, y ahí le digo ‘arrancá’, aunque creo que ya había arrancado”, narró la mujer, no sin angustia por revivir aquel trauma.

Declaración de Virginia Tueso

En ningún momento Virginia escuchó voces en el exterior ni ruido de choque o de frenada alguna. Tampoco tiene registro de lo que pudo haber hecho Diego con el auto, aunque sí recordó que delante del de su pareja estaba el auto de su papá (suegro de Roda), con lo cual tiene que haber dado marcha atrás y salir para adelante. “Sí recuerdo que salió a los chapazos (rápido)”, acotó.

La mujer rememoró que iba con los ojos cerrados y cree que alcanzaron a hacer dos casas de recorrido (algo así como 20 metros), cuando sintió que su mano le quemaba. “Ay, se prendió fuego mi mano”, le dijo a Diego, quien de inmediato le dijo “tranquila mi amor, te dieron, te llevo a la clínica”. Cuando dobló en la esquina, recién ahí Roda le comenta “me dieron”, y Virginia le pide que pare, que ella lo llevaba a la clínica. En la próxima esquina, Roda puso en punto muerto el vehículo, la miró y le afirmó “no llego a la clínica”. “Bajo del auto, abro las dos puertas, veo a mi hijo, veo a Diego que no se movía y le había quedado el pie en el acelerador, por lo que el motor hacía mucho ruido. Grito pidiendo ayuda y veo que, desde la esquina de la casa de mi mamá, los que venían corriendo desde la esquina de la casa de mi mamá eran policías, ‘Pitufos’ como les dicen”, relató la viuda del comerciante.

La primera que se acercó hasta ella era una chica descripta como “gordita, petisa”, que le sacó la chalina que ella tenía puesta y se la puso en el brazo. Después viene otra chica más alta, “como que me sacudió”, y le dijo ‘tranquila mamá, el bebé respira’. “Después el pibe, el ‘Pitufo’, iba y venía, me agarraba el brazo y me preguntaba dónde está la bala”, especificó Tueso. Para ese momento llegaron al lugar los vecinos, su hermano y su papá, también arribaron más policías. Sus familiares cargaron a Diego en una camioneta policial y lo llevaron a la clínica Dávila, mientras ella se subió a un patrullero también para ir a ese centro asistencial.

TAL VEZ TE INTERESA: 

https://www.primerplanoonline.com.ar/index.php/2019/11/21/informacion-exclusiva-exoneraron-la-policia-al-acusado-matar-al-comerciante-diego-roda-estan-proximos-echar-los-otros-implicados/

Cuando Virginia estaba siendo atendida del balazo que le lastimó la mano escuchó un grito de ‘nooooo’ “muy fuerte”. Se incorporó, miró al box en el que atendían a Diego y notó que su hermano y su cuñado lloraban: el joven comerciante había muerto. Junto a ellos estaba el efectivo que fue el primero en llegar hasta el auto con las otras dos mujeres policías, quien lo único que expresaba era un pedido de “perdón porque no habían podido hacer nada”.

Virginia volvió a la casa de sus padres, y cerca de las tres de la madrugada llegó al lugar el subcomisario Pérez, de la comisaría de Villa Ariza, quien la empezó a indagar sobre lo que había visto y cómo estaban vestidos los supuestos delincuentes. “Mi papá le dijo que no era el momento y le pidió que por favor se vaya”, recordó. Ahí comenzó la historia de encubrimiento que todavía la justicia intenta desentramar, y que tiene tres pedidos de exoneración de los uniformados que participaron de aquella secuencia que terminó con el brutal crimen de Diego Roda.

Fuentes judiciales revelaron a Primer Plano Online que, en varios tramos de su declaración, la mujer se quebró a la hora de expresar lo que sufrió. Incluso hubo un tramo en el cual el fiscal Tavolaro la indagó sobre por qué no había contado antes todos esos detalles, y ella le aseguró que ya lo había dicho ante funcionarios del área de Cibercrimen. Esta causa va en camino de ser un escándalo policial, entre culpables de asesinato y de encubrimiento.

TAMBIÉN DECLARARON DOS EFECTIVOS

La semana pasada también prestaron declaración indagatoria en el expediente el comisario inspector Gerardo Andrés Vergara, Delegado Departamental de Policía Científica San Isidro, y el oficial Juan José Herrera (Leg. 195.726), con destino en la Delegación Departamental de Policía Científica Morón. En ambos casos, la pregunta que les trasladó el fiscal a cargo de la investigación fue la misma: qué pasó con la cadena de custodia de las actuaciones.

“Recuerdo que se halló evidencia balística en el lugar, y en la tarea ampliatoria que se llevó adelante al día siguiente también se halló una vaina. Que con relación a dichas actuaciones, al ser enterado que no fueron elevadas a esta fiscalía, presumo que las tendrían en la delegación”, explicó Vergara, un efectivo con 24 años de trayectoria en la fuerza.

Lo cierto es que a Tavolaro nunca le llegaron esas actuaciones. Vergara incluso recordó que el perito encargado de la toma de rastros fue Cristian Rosello, quien sigue siendo miembro de la Policía Científica de Morón, y que quien se ocupó del Sistema Automático de Identificación Dactilar (AFIS) fue el oficial inspector Nicolás News, actualmente en Bomberos de La Matanza.

A los dos indagados, el fiscal les exhibió la carpeta que recibió, en donde falta la labor pericial que se efectuó en la noche del crimen. Herrera, por su parte, narró que fue Vergara “quien se ocupó de recolectar la información necesaria de lo sucedido y nos las transmitió a nosotros para poder realizar las labores periciales”. Es decir, apuntó contra su superior de aquel entonces.

“Recuerdo que esa noche se pudieron haber labrado cuanto menos tres actas”, precisó, aunque aclaró que su trabajó concluyó cuando le entregó las actuaciones y evidencias recogidas a la firma de su jefe. El fiscal le mostró también la respectiva carpeta en la que no figura su trabajo, y él se deslindó indicando que eso “es responsabilidad del área de operaciones”.

Seguinos en nuestra cuenta de 👉Instagram ó unite a nuestro canal privado de 👉Telegram