Sunday 5 de February, 2023

Las increíbles excusas de quienes arrancaron el año manejando bajo los efectos de alcohol y drogas

“No estoy queriendo omitir el control, estoy soplando sin parar, de hecho estoy cansado ya”, explicó uno de los conductores frenados para la realización del respectivo test. Es evidente que el mensaje no termina de penetrar y falta mucho trabajo para conseguir el cambio cultural.

Se realizaron 4000 controles de alcoholemia en calles porteñas y sólo el 1% dio positivo

Comenzó el nuevo año y los controles de alcoholemia continuaron como en el 2022. Varios conductores festejaron el comienzo del 2023 tomando alcohol y al momento de enfrentarse al control tuvieron reacciones insólitas. Como sea, estos compilados muestran que falta mucho todavía para que el mensaje sobre el peligro de conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas o estupefacientes suele ser letal.

Entra las varias situaciones insólitas registradas este fin de semana con la llegada del año nuevo se encuentran las respuestas de un joven conductor que se trasladaba con un grupo de amigas en su rodado. Abordado por agentes de tránsito, el hombre se sometió al test de alcoholemia y le dio un resultado positivo de 0,62 (cuando el máximo tolerado de alcohol en sangre es de 0,5).

Entonces tuvo que dejar el vehículo para que una grúa lo retire y, mientras el chofer de hacía mala sangra, las mujeres optaron por otra salida: se pusieron a bailar en la calle. “Hay que pasarla bien, hay que arrancar con todo el año” afirmó el conductor ante la reacción de las chicas. “O nos ponemos a llorar acá o nos vamos caminando a casa… es que nos vamos a ir caminando”, explicó entre risas otra de las jóvenes que efectivamente se tuvo que ir a pie.

Otro caso fue el de un joven que no sopló la pipeta del alcoholímetro correctamente en varias oportunidades, lo que fue considerado como una negativa a hacer el control. “No estoy queriendo omitir el control, estoy soplando sin parar, de hecho estoy cansado ya”, explicó el conductor que entre contradicciones reconoció haber bebido alcohol por el festejo del año nuevo.

“Tomé, obviamente. Es año nuevo, tomé dos cervezas”, se intentó justificar. Sin embargo, después afirmó no haber tomado ni consumido “nada raro”. Al joven también le resultó dificultoso realizar de manera correcta el control de estupefacientes: “ya no tengo más saliva”, se excusó. Finalmente, el test arrojó resultado positivo en cannabis, por lo que el muchacho tuvo que dejar el vehículo y se marchó caminando.

En esta jornada de año nuevo se realizaron 4000 controles de alcoholemia en calles porteñas y sólo el 1% dio positivo. Y hubo 14 controles de estupefacientes de los cuales tres fueron positivos. Según la normativa vigente a los conductores que son positivos de alcoholemia se les retiene la licencia mínimo por dos meses (período que se incrementa según el dosaje arrojado), deben realizar un taller de seguridad vial cuyo objetivo es promover conductas respetuosas y responsables en materia de tránsito, y tienen que pagar una multa.

El operativo estuvo a cargo del Cuerpo de Agentes de Tránsito de la Secretaría de Transporte y Obras Públicas y Policía de la Ciudad.