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viernes 13 de diciembre, 2019

El profesor de inglés secuestrado en Merlo reconoció a sus captores: quedó confirmado que se equivocaron de víctima

En base a la declaración de testigos, la fiscalía estableció que el error en la persona privada de su libertad fue porque los delincuentes “querían llevarse a un quintero que tiene un campo en Marcos Paz y que lleva a su hijo a la misma escuela en la que da clases el docente".

Secuestro en Merlo
Así fue encontrado Matías Vélez, atado de manos en un terreno baldío luego del secuestro que sufrió

El profesor de inglés que hace 15 días había sido secuestrado por delincuentes cuando salió de una escuela de Merlo reconoció a los captores y aseguró que se equivocaron de víctima cuando lo dejaron atado de pies y manos en un campo de Marcos Paz. Se trata del docente Matías Vélez (33), quien fue llevado cautivo luego de salir de dar clases en la Escuela Primaria y de Educación Media 68, de Mariano Acosta, Merlo.

Durante una rueda de reconocimiento efectuada con los detenidos por orden del fiscal de Morón Sergio Dileo, la víctima pudo identificar a sus captores “a simple vista y sin dudar un segundo”, remarcó el vocero. Vélez también declaró que cuando los secuestradores lo interceptaron le pedían una suma cercana a los 150.000 pesos y que él les explicaba que nunca tuvo esa cantidad de dinero.

También se determinó, en base a la declaración de testigos, que los captores se equivocaron de víctima “porque al que querían llevarse era a un quintero que tiene un campo en Marcos Paz y que lleva a su hijo a la misma escuela en la que da clases Vélez”, indicó la fuente. Agregó que el quintero tiene un auto similar al del profesor y que los delincuentes tenían el dato de que iba a pagar una importante suma de dinero por la compra de un tractor para su campo y por eso lo querían secuestrar.

En tanto, Dileo tiene previsto el martes próximo ampliarles la indagatoria a los dos detenidos por el caso, pero en relación al robo de una moto que fue utilizada en el secuestro y decomisada cuando de capturó a los sospechosos.
En tanto, se dispuso la libertad de un adolescente de 15 años que había sido detenido inicialmente por el secuestro, ya que por su edad es inimputable.

Matías Vélez
Matías Vélez, el docente secuestrado en Merlo y hallado maniatado en un descampado de Marcos Paz

El hecho ocurrió el 16 de noviembre a las 17 en inmediaciones de la escuela ubicada en Iberá 3950 de Mariano Acosta, cuando Vélez terminó de dar clases, salió del colegio y subió a su auto Ford Ka blanco.

Cuando estaba frenado en un semáforo, el hombre fue capturado por tres hombres que lo obligaron a pasarse a la parte trasera del vehículo y luego lo llevaron a la vecina localidad de Marcos Paz. En el camino, los delincuentes fueron golpeando y lastimando a Vélez para que les diera información sobre unos 150.000 pesos que supuestamente tendría en su casa, pero el docente les decía que no contaba con ese dinero.

Tras la denuncia de la familia, se hicieron unas series de allanamientos que concluyeron con el hallazgo del Ford Ka de la víctima incendiado a 20 cuadras de donde había sido secuestrado, pero la víctima no estaba en su interior. En uno de los allanamientos, la Policía decomisó una pistola calibre 9 milímetros marca Browning, un cargador de la misma arma de fuego con seis municiones, una campera gris y negra del tipo inflable y un pasamontaña color negro similar al que utilizan los secuestradores.

Siguiendo con la investigación, en la madrugada del viernes se pudo dar con dos sospechosos de haber intervenido en el secuestro: un joven de 23 años identificado como Alan Nahuel Figueroa y otro de 26 llamado Daniel Ezequiel Travieso Pereyra, alias “Dany El Travieso”, que sería el líder de la organización. Por último, con ayuda del perro Bruno, de la Delegación de la Policía Científica de Merlo, los pesquisas lograr encontrar al docente en una zona descampada de Marcos Paz, cerca de un camino de tierra intransitable.

A la vera del mismo, detrás de un montículo de tierra y en el interior de un monte, Vélez fue hallado con vida, boca abajo en el piso, con sus manos y pies atados y los ojos vendados. La fiscalía caratuló el hecho como “privación de ilegal de la libertad, abandono de persona, robo calificado en poblado y en banda, hallazgo de automotor y tenencia de arma de guerra”.