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sábado 7 de diciembre, 2019

PRIMICIA-Se entregó el presunto asesino a mazazos de su madrastra en Hurlingham: quedó detenido acusado de homicidio

Víctor Manuel Romero (19) se presentó en la seccional Primera de Florencio Varela y refirió haberse enterado por los medios de comunicación de que estaba siendo buscado.

Asesinada por su hijastro
El arma homicida y el joven que se entregó anoche en la seccional Primera de Florencio Varela

Decidió presentarse por sus propios medios en la seccional Primera de Florencio Varela al verse cercado. Víctor Manuel Romero (19), acusado de haber asesinado a su madrastra a mazazos en su casa de William Morris, habló con los efectivos policiales que lo recibieron en la dependencia del sur del conurbano y les dijo que se había enterado “por los medios de comunicación que era intensamente buscado” por el crimen, ocurrido el pasado viernes al mediodía.

Mirtha Beatriz Ayala (51) fue asesinada a golpes en su domicilio de la calle Esquel al 900, en Hurlingham, y todas las sospechas apuntan a su hijastro, que ahora está a disposición de la fiscal María Silvana Bonini, de la UFI 6 de Morón, a cargo de la causa. Anoche, luego de entregarse, tomó conocimiento de su aprehensión la funcionaria judicial, quien dispuso que una comisión de la comisaría Tercera de Hurlingham proceda al traslado del sujeto para tomarle declaración testimonial en la mañana de hoy.

Como informó Primer Plano On Line, alrededor de las 13 del viernes pasado, dos vecinos llamaron al 911 tras ver cómo la mujer intentaba escapar de la casa y era retenida por un hombre, que logró hacerla ingresar. Minutos después llegaron efectivos policiales a la vivienda y en el interior encontraron muerta a Ayala, con signos de haber sido golpeada fuertemente en la cabeza.

La primera versión con la que se encontraron los investigadores, aportadas por testigos que llamaron a la Policía, sostenían que la víctima había sido atacada por su hijastro, cosa que se corroboró con las primeras medidas de prueba. En la casa, además, se encontraban los dos hijos de la víctima, de 9 y 10 años, que se presume presenciaron el ataque.