fbpx
viernes 6 de diciembre, 2019

Justicia que avergüenza, capítulo centésimo: sobreseyeron a Esteban Rossano, el pibe de Morón que estuvo preso por un delito que no cometió

El juez Claudio Bonadío lo tuvo 44 días tras las rejas luego de la primera protesta en contra de la reforma previsional en el Congreso pero ahora dejó sin efecto el procesamiento y lo declaró libre de culpa y cargo.

Esteban Rossano
Esteban con su padre Pablo al recuperar la libertad luego de estar preso injustamente 44 días

En un nuevo capítulo de un hecho verdaderamente espantoso para la prestación de justicia en la Argentina, el juez federal Claudio Bonadío decidió convertir la falta de mérito que encontró en el joven de Morón Esteban Rossano y en otras 11 personas en un sobreseimiento definitivo en la causa por los incidentes que ocurrieron el pasado 14 de diciembre en las adyacencias del Congreso Nacional mientras se debatía la reforma al cálculo para liquidar jubilaciones y pensiones.

Rossano sobreseído

De esta forma, el magistrado desprocesó y dejó al margen de una causa gravísima por el delito de intimidación pública en concurso real y atentado a la autoridad agravado al muchacho de 19 años que ese día había ido a comer a un local de comidas rápidas en la capital federal y, a la salida del subte, se encontró con la represión de fuerzas de seguridad para evitar los desmanes que se estaban produciendo en cercanías de la Cámara de Diputados.

Fue el abogado que defendió a Rossano en la causa quien dio a conocer la noticia en su cuenta de Twitter. También lo confirmó en diálogo con Primer Plano Online.

En concreto, Bonadío lo había procesado y lo mandó preso por haber encontrado en la mochila de Esteban “dos piedras y panfletos sucios”. Un verdadero mamarracho jurídico, que ya en su momento Primer Plano Online había definido como tal.

LEÉ MÁS SOBRE LA CAUSA

http://www.primerplanoonline.com.ar/index.php/2018/01/27/esteban-rossano-quedo-libre-procesado-intimidacion-publica-atentado-la-autoridad-agravado-embargado-100-mil-pesos/

Atrás quedaron entonces las inéditas expresiones del juez Bonadío en relación a la causa por la que mantuvo privada de su libertad y tras las rejas durante 44 días (fiestas de navidad y fin de año incluidas) que era completamente inocente. Afirmaba el juez en el auto de procesamiento: “Quien concurre a una marcha para manifestarse pacíficamente no lleva consigo ropas de recambio (como si fuera a un gimnasio o a una ocasión social posteriormente) ni limones (o como se ha visto en otros casos bicarbonato de sodio o vinagre, para contrarrestar los efectos de los gases lacrimógenos). Tampoco pintura acrílica, cuya indudable finalidad era la de realizar pintadas en edificios y/o vehículos, dañándolos. Seguro que No. Simplemente concurre con su indumentaria habitual y un cartel, si es de su agrado, por solo dar un ejemplo general. Y si se diera el caso de que la fuerza pública indica desalojar un espacio lo acata. Y evita con su pronto acatamiento ser alcanzado por gases u otros elementos destinados al uso de tales fuerzas para la dispersión de revoltosos”.

Hace instantes, Pablo Rossano, papá de Esteban, contó que su hijo está intentando rehacer su vida con la normalidad que tenía antes de la traumática detención que sufrió. Hace changas en el puesto de golosinas y garrapiñadas del padre, y tiene la ilusión de entrar a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Haedo, donde quiere estudiar Ingeniería Aeronáutica. Hace un mes rindió las materias del secundario que le faltaban y, de a poco, vuelve a ser el que era. “La noticia de su sobreseimiento es algo muy positivo, pero todavía no se puede olvidar de todo lo que le pasó”, concluyó.