Thursday 4 de June, 2020

EXCLUSIVO: un cartel publicitario de 25 toneladas instalado dentro de una casa provoca pánico a vecinos de El Palomar

Se cayó sobre una vivienda en diciembre de 2014 y volvió a moverse en el último temporal, a principios de mayo. Lo insólito es que fue erigido en el patio de una vivienda que no se sabe si está deshabitada, por lo tanto el propietario no se notifica del reclamo.

Cartel publicitario en El Palomar
La presencia del cartel atemoriza a vecinos, que piden que lo retiren de la propiedad en la que está enclavado

Eran las 21.30 del 9 de diciembre de 2014 y un fuerte ruido sacudió la vivienda de María Fabiana Santacapita, sobre la calle Margarita Corbalán al 1200 en El Palomar. Un enorme cartel que pesa 25 toneladas, ubicado en Padre Vanini 2733, o sea, a pocos metros de su casa, se cayó sobre su propiedad y provocó graves daños que de milagro sólo fueron materiales.

Desde ese momento, el peregrinar por tribunales en pos de hacer valer un reclamo que no es estrictamente económico: el pedido mediante un amparo es para que retiren al gigante que circunda su vivienda. Pero la causa quedó ahí, a la espera de que la justicia avance con el planteo. Hasta que con el último temporal de principios de mayo el cartel se volvió a mover y nuevamente desató el pánico.

Por ese motivo, y tras reactivar el planteo judicial mediante su abogado particular, la vecina consiguió que la justicia fijara fecha de audiencia para iniciar el trámite del expediente. Lo curioso es que de la empresa Brana Vía Pública, titular del cartel publicitario, no se presentó nadie para dar explicaciones. Lo curioso es que el letrado que había respondido la demanda originalmente, después del incidente de 2014, fue dado de baja del Colegio de Abogados de San Isidro (de apellido Chornomaz), y el domicilio que la empresa constituyó en Morón es abajo del Puente Lebensohn, cosa que no es factible.

Por su parte, el dueño de la finca en la que está erigida la estructura publicitaria jamás pudo ser notificado por no hallarse en el lugar. Se trata de un señor llamado Clemente Saltarelli, al que jamás lo encontraron los agentes de justicia que se presentaron para dejarle la citación. Ambas partes son las demandadas por la vecina que fue víctima de las 25 toneladas sobre su vivienda.

Cartel publicitario en El Palomar
La semana pasada, operarios trabajaron sobre la estructura para intentar reforzar sus bases

La otra parte del amparo le compete al Municipio de Morón. Es que luego del temporal pasado, la mujer se presentó en la Unidad de Gestión Comunal Nº 6 para informar que el cartel otra vez se había movido. Inició allí un expediente para pedir que el Gobierno local intervenga por el peligro inminente de que el gigante se vuelva a caer. La respuesta de la abogada que representó a la comuna fue que no tenía conocimiento de que la estructura se hubiera caída, y pidió 10 días para evaluar la situación. La normativa que rige la cuestión de cartelería en el distrito es una resolución del Ejecutivo Municipal de 1972, cuyo principal argumento fue que el contribuyente pague para incrementar la recaudación del erario público.

Luego del último fenómeno climático de mayo, que fue definido como cola de tornado, aparecieron en el lugar cuatro hombres en una camioneta Fiorino, lo enderezaron entre todos y se fueron. La semana que termina, durante algunos días estuvo una cuadrilla especial trabajando en la base del cartel para asegurarlo contra el piso. Las imágenes que ilustran la nota lo grafican. En cuanto al Municipio, también presentó el contrato de alquiler del dueño de la propiedad con la empresa, y los proyectos firmados por la arquitecta que autorizó la instalación, que en rigor fue hizo su trabajo con la finalidad de determinar cuánto debían pagar de tributo. Además, adjuntó en su participación un informe de laboratorio respecto del uso del suelo. Pero más allá de eso, el cartel se cayó. Por eso la profesional de la arquitectura también aparece como demandada.

El reclamo por daños y perjuicios recayó en el Juzgado Civil y Comercial Nº 12 de Morón, y el amparo fue destinado al Tribunal Oral Criminal Nº 2 de ese Departamento Judicial. “El miedo es que se vuelva a caer. Se inclinó 20 grados en la última tormenta. El amparo no es para cobrar los daños sino para que lo saquen”, reflexionó ante la consulta de Primer Plano Online el abogado querellante Guillermo Iracheta, defensor de Santacapita. Como agravante de su queja, la mujer refiere que el cartel también provoca contaminación ambiental, porque “ese monstruo construido en el techo de mi propiedad, y proyectada su caída contra mi casa, se encuentra potentemente iluminado y dicha iluminación desmedida para una casa de familia, que impacta directamente sobre mi vivienda”.