fbpx
viernes 6 de diciembre, 2019

La batalla del Barrio Seré, en Castelar: vuelve la calma a la zona después de una serie de peleas que nadie termina de entender

Primer Plano Online intentó rearmar una historia que comenzó el domingo antes del mediodía y concluyó anoche, con cerca de 100 personas desafiando a la Policía que custodiaba el lugar. La doble denuncia cruzada de los protagonistas de la gresca inicial.

Conflicto en Barrio Seré
La batalla del Barrio Seré terminó con las dos personas que habitaban el kiosco llevados a otro lugar

Una pelea en un kiosco ubicado sobre la calle Miguel de Unamuno al 3500, entre Prudan y Galicia, desembocó en una batahola que todavía tiene reminiscencias en el Barrio Seré, en Castelar Sur. En el medio, bronca de vecinos, la presencia de personas ajenas al lugar y el traslado de un sujeto que purga arresto domiciliario con tobillera electrónica.

Primer Plano Online intentó reconstruir lo sucedido en base al relato de diversas fuentes, algunas que se contactaron con la redacción de este medio y otras que fueron consultadas para la elaboración del presente artículo. Según la información oficial, todo empezó con una pelea entre un cliente y el vendedor del comercio citado, que terminó a golpes de puño entre ambos y tiros. Pero, en concreto, hay tres denuncias que fueron formalizadas en la comisaría respectiva.

La primera de ellas la presentó Iván Gómez, que es el sujeto que fue a comprar al kiosco. En su presentación explicó que mantuvo una discusión con el encargado del local, llamado Damián Gabrieluk, se tomó a golpes de puño con él y se alejó, pero que a poco de caminar observó que el mencionado sujeto sacó un arma de fuego y le empezó a disparar.

Seguidamente se presentó en la dependencia policial Morón tercera una mujer identificada como Karina Díaz, quien denunció que mientras dormía, escuchó gritar a su marido, Damián Gabrieluk, mientras atendía el kiosco. Se acercó hasta allí, vio la pelea y notó que el agresor, Iván Gómez, se retiraba con un arma en la mano. Ambas presentaciones fueron antes del mediodía del domingo.

Pero a la tarde hubo una tercera denuncia policial, ya realizada por una vecina del barrio ajena a la pelea inicial, cuya identidad será preservada. Lo que esa mujer contó es que, mientras caminaba por la calle, vio a Karina Díaz con un revólver en una mano y un arma blanca en la otra que se le apersonó y ella corrió a su domicilio para protegerse. Esa denunciante explicó que temía por su vida y la de su pequeño hijo.

Después de semejante escena a lo largo de la jornada del domingo, por la noche aparecieron en el lugar cerca de 100 personas, da las cuales la mayoría no era del barrio. Esa situación se reiteró en la noche del lunes: había vecinos y gente desconocida en la zona. “Estaban en motos, en autos, hacían sonar los escapes de las motos, insultaban a la Policía, estaban encarnizados que querían prender fuego esa casa”, explicaron fuentes que investigan la situación a Primer Plano Online.

En el medio, los vecinos dejaron trascender que no existen denuncias previas de que en ese comercio se vendieran drogas, como muchos habitantes de la zona hicieron saber. “No hay denuncias ni en la comisaría ni en el 0800 Municipal”, confirmaron a este medio. Tampoco hay presentaciones por robos o por algún abuso sexual. Es más: de la gente que se vio en las noches de domingo y de lunes se sabe que varios eran miembros de la hinchada de Ituzaingó.

Nadie sabe el motivo de la pelea original, que desencadenó en la hecatombe posterior. Lo que sí está claro es que Gabrieluk estaba purgando una condena con arresto domiciliario y tobillera electrónica, y que ya fue trasladado del barrio para intentar pacificar las aguas. La mujer también se fue del lugar y no volverá, por el momento, para evitar problemas.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario