lunes 1 de junio, 2020

VIDEO – El gobierno analiza variantes para rescindir el contrato con las empresas por el soterramiento del Sarmiento por ser una obra “absolutamente inviable”

Lo afirmó el ministro de Transporte, Mario Meoni, en conferencia de prensa. "Muchas veces se han tomado en la Argentina decisiones políticas que son impactantes a la hora de un título pero que después las consecuencias económicas son muy graves”, advirtió.

Soterramiento
La obra del soterramiento está paralizada y el gobierno tiene la decisión de discontinuarla definitivamente

El ministro de Transporte, Mario Meoni, afirmó que el gobierno nacional está avanzando en la idea de la rescisión del contrato del soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, al considerar que «como está planteado hoy es absolutamente inviable». El funcionario reveló que es necesario “invertir más de 1.500 millones de dólares” para ejecutar la obra tal cual se había pensado inicialmente.

«Entendemos que en el marco de la crisis que tenemos hoy no podemos llevar adelante una obra de esas características, que además viene con muchas dificultades. Hoy está absolutamente paralizada», expresó el ministro, al tiempo que anticipó que están trabajando con el gobierno de la Ciudad en la revisión técnica para evaluar cuál es el proyecto viable hacia adelante a partir del punto de vista técnico.

Meoni indicó que los equipos del ministerio de Transporte están «trabajando para ver de qué manera se puede hacer esa rescisión de contrato sin que impacte en un juicio millonario en contra del Estado», y aclaró: «Queremos resguardar eso de sobremanera». «Muchas veces se han tomado en la Argentina decisiones políticas que son impactantes a la hora de un título pero que después las consecuencias económicas son muy graves. Nosotros no vamos a hacer eso, vamos a cuidar el recurso de todo el mundo», manifestó el funcionario nacional.

Son tres las etapas de análisis: por un lado, una de carácter técnico, sobre cómo se resuelve y se continúa con la obra, que podría ser seguir con el soterramiento de la traza o bien a través de un viaducto (es la idea que analiza el gobierno de la Ciudad); por el otro, de carácter jurídico, acerca de si es posible esa rescisión sin impacto negativo para el Estado; y el tercero de índole económica, para ver si lo que se reclama y se demanda es justo o no.

Lo cierto es que hasta el día de hoy hay un túnel de siete kilómetros de extensión que aún no tienen rieles ni estaciones, y por el cual hay mucho dinero por pagar. Y la obra, en sí, está completamente frenada desde hace ya más de un año.