Tuesday 7 de April, 2020

Santino nos necesita: organizan una jornada de donación de sangre y médula para un nene de Ituzaingó que padece leucemia

Al chiquito de 11 años le detectaron la enfermedad en junio de 2018 y sufrió una recaída en diciembre pasado. Está en una etapa clave de su tratamiento y los médicos ya le avisaron a la familia que va a requerir de un trasplante. Conocé su historia y cómo ayudar de manera colectiva.

Santino Rivero con mamá y papá en medio del tratamiento en el Hospital Posadas y siempre son su sonrisa

A Santino siempre lo van a ver con una sonrisa. Es una decisión familiar que responde al espíritu de este pequeño guerrero, que con tan sólo 11 años le da batalla a la leucemia. Su vida es la alegría: participa de una murga, va a la escuela y tiene a sus amigos concentrados cerca de casa, en el barrio El Pilar de Ituzaingó.

Sus allegados organizan una campaña de donación de sangre que esperan sea masiva para el próximo 8 de febrero, entre las 9 y las 13, en la Sociedad de Fomento Miranda, ubicada en León Bloy 610 de ese distrito. Todo lo que se logre juntar allí irá a parar al banco de sangre del Hospital Posadas, que es el lugar que cobija a Santi desde junio de 2018, cuando le detectaron la enfermedad.

Pero esa jornada tiene otro objetivo, paralelo: concientizar a la población en general sobre la importancia de donar sangre y médula ósea, que también es un procedimiento similar, para el cual primero hay que manifestar la voluntad de quedar inscripto en el registro para que se analice la histocompatibilidad. De esa forma, con sólo acostarse en una camilla durante un rato se puede salvar una vida de aquel que está sufriendo, sea infante o adulto.

Santino nos necesita. Es que hace un año y medio su condición cambió de repente, y en pocos días debió dejar de lado la rutina para empezar con un tratamiento agresivo contra la leucemia. Todo se inició con una inflamación en los ganglios, por la cual su mamá lo llevó al nosocomio arriba mencionado. “Le dieron antibióticos porque le hicieron ecografía, placas y análisis de sangre en el momento y no salió nada. Pero a los tres días seguía caído y mi hermana lo llevó de nuevo”, contó a Primer Plano Online Fernanda Rodríguez, la tía del chico.

Santi con sus hermanitos, la murga y la sonrisa que lo caracteriza, pese a la batalla que está librando

¿Qué fue lo que puso en alarma a la familia? Como todo nene de esa edad, la autonomía en el manejo es una de las cosas que se consigue. A tres días de aquella inflamación, Santi llamó a la mamá para que lo ayude a secarse al salir del baño. “No tenía fuerzas”, detalló su tía. La mamá le tocó la panza y la tenía completamente dura, y el niño manifestaba un fuerte dolor en la zona abdominal. Si bien ya estaba decidida a llevarlo, la mujer salió corriendo rumbo al Posadas nuevamente.

Había, por esas horas, una suerte de explicación que la familia intentaba encontrar, a modo de respuesta del malestar. Es que el papá de Santino estuvo internado por neumonía y coincidió con los días en que el nene se sentía así. Pero no. Cuando llegó al hospital, los médicos evaluaron el cuadro y decidieron internarlo. Al otro día le hicieron una punción de médula, porque lo análisis de sangre le daban mal. El resultado no dejó lugar a dudas: detectaron las células cancerígenas.

“No hay un por qué”, le explicaron los profesionales a la mamá, que intentaba entender el infierno que estaba viviendo. Fernanda estaba con ella, escuchando el diagnóstico, y lo único que hacía era sostener a su hermana en medio de la conmoción. Siempre en ese centro de salud, Santino comenzó con el tratamiento. Y los resultados fueron los esperados.

Fue así que, a finales de 2019, los médicos sugirieron que ingrese en lo que se conoce como fase de mantenimiento. “La médula la tenía sin células cancerígenas, pero debía seguir con cuidados estrictos. Incluso recibió el permiso para volver al colegio, hacer actividad física y vida casi normal. Sin embargo, cuando todo parecía un mal recuerdo, en los últimos días de diciembre sufrió una recaída.

«Nuestro súper egresado»: el cartel que llevó Santino cuando terminó la escuela en diciembre pasado

“Los médicos dicen que es lógico en su cuadro. Por eso ahora recomendaron urgente un trasplante, porque detectaron que las células cancerígenas se le habían ido al líquido cefalorraquídeo del cerebro. Comenzó con quimioterapia urgente que, al finalizar, requiere un trasplante de médula, para el cual primero hay que encontrar al donante compatible”, describió Fernanda.

Santino estuvo internado desde el 1 de enero hasta el lunes pasado, cuando recibió el alta pero está con más cuidados que nunca en su casa, con medidas de asepsia que modificaron la estructura de su humilde hogar. Su mamá postergó los estudios de auxiliar de farmacia: se dedica de lleno al cuidado de Santi y de sus otros tres hermanos, uno mayor y dos menores que él. Su papá, que al comienzo de la lucha estaba sin trabajo, ahora consiguió empleo como chofer de un camión recolector de residuos de una empresa privada.

La familia entera, el barrio y las almas solidarias que inundan las calles del conurbano están ahora pendientes del próximo 8 de febrero. No sólo para colaborar con el banco de sangre del Posadas, cuyos profesionales salvan vidas y cura patologías extremas, sino porque tal vez aparezca allí el donante que espera Santino. Naturalmente, Primer Plano Online también se suma a la campaña. La sonrisa de ese nene vale todo esfuerzo.