Tuesday 7 de April, 2020

La triste historia del abuelo abandonado en el Hospital de Moreno: padece Alzheimer y hace ocho meses está postrado

Fue encontrado por una paciente del nosocomio y desde entonces un grupo de mujeres solidarias lo atienden a diario. La mayoría de los insumos para asistirlo ya los tienen, pero siguen necesitando sábanas. El objetivo, que PAMI le otorgue un lugar en un hogar para que pueda salir de un ambiente donde se puede enfermar de cualquier cosa.

Félix con Sabrina, la asistente solidaria que diariamente concurre al hospital para atender al abuelo

«Soy una paciente diabética y fue al hospital con una infección en una muela, que para mí es una señal de alerta. Y ahí descubrí a Félix”. Sabrina Mendoza es la otra protagonista de la historia del abuelo abandonado en una cama del Hospital Mariano y Luciano De la Vega, de Moreno, cuya situación narró ayer Primer Plano Online. Detrás de ese encuentro hay una historia de amor y altruismo que conmueve, y que nos invita a todos a pensar que un país mejor es posible. Y que, de a pequeños pasos, se está edificando.

Según pudo reconstruir este medio, Félix Benítez tiene 80 años y padece Alzheimer. Hace ocho meses que se encuentra postrado en una cama del nosocomio y desde que lo encontró Sabrina su calidad de vida mejoró notablemente. Junto a ella, un grupo de mujeres solidarias va todos los días a estar con él. Le cambian los pañales, le dan de comer, lo bañan, lo asean y hasta lo hacen mover, aunque sea un poco los brazos.

La sonrisa del abuelo es profunda. Tarda, fruto de su enfermedad, pero ya empezó a reconocer caras y a que su memoria emotiva le permita alegrarse cuando las ve llegar a las chicas que lo asisten. “Lo llevó al hospital un vecino que lo encontró en un colectivo viejo hecho caca y pis encima, con un alto de desnutrición y totalmente desvariado”, contó Sabrina.

La cama en la que estaba el anciano no tenía sábanas, tenía tres escaras, de las cuales una a la altura del hueso dulce era la más profunda: todas en carne viva. Aquella jornada, Sabrina lo vio temblando de frío. Y quedó conmovida por el cuadro. Recuerda que al otro día debía viajar junto a su familia a Santa Clara de paseo, pero decidió quedarse. Y desde entonces se puso a cargo de Félix.

PARA ACERCAR DONACIONES O COORDINAR VISITAS A FÉLIX, EL CELULAR

DE SABRINA ES 116-808-3223

“Yo soy asistente terapéutica pero siempre trabajé por plata. Tuve que tomar una decisión fuerte e informársela a mi familia: me quedo para atenderlo, porque si cuando volvía estaba muerto no me lo iba a perdonar”, explicó la solidaria mujer. Desde entonces empezó a pedir por las redes sociales pañales, cremas, sábanas, galletitas, agua mineral y todo lo que pudiera servir para su atención, como por ejemplo toallitas similares a las de bebé para higienizarlo.

Según narró Sabrina, Félix quedó postrado por la desnutrición, no por ninguna enfermedad puntual. Perdió mucha fuerza en sus brazos y piernas y no logra mantenerse en pie. La memoria también le juega una mala pasada. De repente se acuerda de una nieta, llamada Marina, pero nadie puede saber si en verdad existe. Tampoco habla de algún otro familiar. Encima, cuando intentan hablar con la médica que es la responsable del servicio en donde está internado, la respuesta de la profesional es: “no tengo nada que informarles porque no son familiares del paciente”. Por momentos el clima es hostil hacia ellas, pero así y todo continúan.

“Gracias a Dios, fuimos juntando distintas donaciones de la mucha gente que colaboró con Félix. Ahora lo que pedimos es vecinos y vecinas que tengan tiempo y puedan ir a visitarlo al hospital. Además, un asilo de ancianos para poder trasladarlo, tal vez por PAMI, así puede seguir mejorando su calidad de vida”, cerró Sabrina.

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