jueves 2 de abril, 2020

Noticia para destacar: presas de una cárcel bonaerense confeccionaron sábanas y las donaron a un hospital de niños

“Es devolver un poquito de amor de todo lo que tenemos guardado porque haber cometido un error en nuestras vidas hizo que nos separemos de nuestros hijos”, contó la coordinadora del taller en donde confeccionaron las piezas.

"Cada vez que nos piden hacer algo, para nosotras es un placer, una alegría, porque podemos brindarlo”, dijeron las costureras

En un gesto solidario significativo, internas de la Unidad 8 de Los Hornos confeccionaron 55 juegos de sábanas destinadas para el Hospital Subzonal Especializado Materno Infantil «Ana Goitía» de la localidad de Avellaneda.

Adriana, Emilse y Graciela, privadas de libertad, cortaron las telas, tomaron los moldes y cosieron las piezas que fueron entregadas ayer a la institución sanitaria. Los ejemplares de blanquería se realizaron a partir de lienzos donados por los clubes Independiente y Racing, a través de ‘Rojos Solidarios’ y ‘Racing Solidario’.

Adriana, de 52 años, capacitó a sus compañeras en el penal que depende del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), durante un curso de costura que se extendió dos meses y, tras culminar con la actividad solidaria, afirmó: “Es devolver un poco de amor del que tenemos guardado. El haber cometido un delito, un error en nuestras vidas, hizo que nos separáramos de nuestros hijos. Entonces, cada vez que nos piden hacer algo, para nosotras es un placer, una alegría, porque podemos brindarlo”.

El emprendimiento se enmarca en las acciones de capacitación laboral y solidarios para la comunidad que se fomentan desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires. El Hospital «Ana Goitía», fundado en el año 1950, ha atendido más de 100.000 partos y se especializa en la asistencia de la mujer en las diferentes etapas de la vida.

Sandra Núñez, encargada de turno del Servicio de Neonatología, se refirió a la donación y dijo: “Hemos recibido esto con mucha alegría, ya que no son suficientes las sábanas con las que contamos. Aquí, la ropa de cama se cambia a diario, ya sea por higiene, por necesidad o por el bienestar de los pequeños. Estoy muy contenta, agradecida y emocionada”.