lunes 25 de mayo, 2020

Dio negativo de coronavirus el laboratorio del joven que murió en la comisaría de San Justo pero ahora la justicia investiga la causa del deceso

“Lo dejaron morir como un perro”, dijo a Primer Plano Online un familiar directo de Amílcar Alarcón. Sus allegados aseguran que el muchacho estuvo más de 20 días agonizando en la seccional y que los otros detenidos le tenían que dar de comer e higienizarlo.

Amílcar tenía 22 años y era papá de dos nenas: murió por causas que se investigan en la comisaría de San Justo

Se abre un nuevo capítulo en la investigación de la muerte del joven en la comisaría de San Justo. Amílcar Alarcón falleció el domingo pasado y, según denunciaron desde su entorno familiar a Primer Plano Online, “lo dejaron morir como a un perro”. Ahora, a partir del pedido del abogado que representa a los allegados de la víctima, Hugo López Carribero, la Fiscalía de Homicidios de La Matanza iniciará una averiguación para determinar por qué murió el joven de 22 años.

Como informó ayer este medio, el muchacho estaba detenido desde el pasado 27 de octubre, día en que fue a votar. Lo acusaban del crimen de un sujeto que vendía drogas en el barrio y, pese a que apeló su detención en varias oportunidades, la justicia ratificó su prisión. Estaba arrestado en la seccional 1ª de San Justo y presentaba, desde principios de marzo, distintas dolencias por las que había sido trasladado a tres centros asistenciales: el policlínico San Justo, el Hospital Paroissien y la clínica Sakamoto, de Rafael Castillo.

La última consulta médica fue el viernes pasado, en la que fue diagnosticado con un estado gripal. De ahí que la sospecha inicial en torno al caso es que se pudo haber tratado de un caso positivo de Covid-19, cosa que finalmente fue descartada hoy, tras los análisis de laboratorio. Eso había puesto en alerta a trabajadores de la funeraria, que trasladó el cuerpo, de la propia familia del joven y hasta a los otros detenidos y uniformados que compartían el espacio en la dependencia policial.

El certificado de defunción indica que Amílcar Alarcón murió por un paro cardíaco, como es protocolo cuando no están claras las causas

Consultada por Primer Plano Online, un familiar directo de Alarcón, que prefirió resguardar su identidad, refirió que desde hace varios días el muchacho le venía manifestando a sus allegados que se sentía mal. “Cada vez que lo llevaron a un médico le daban una inyección y lo mandaban de vuelta a la celda”, afirmó el allegado. Amílcar era papá de dos nenas y se las rebuscaba trabajando con su suegra en la confección de prendas textiles.

En la última semana, Amílcar no se levantaba de la cama y los otros compañeros de cárcel le tenían que dar de comer e higienizarlo. “Estaba arruinado y nadie hizo nada. Fue un abandono atroz de persona”, acusa la familia Alarcón, y apunta en su acusación al fiscal que ordenó su detención, Marcos Borghi, a la jueza de Garantías Mary Mabel del Castillo, y a las comisarías de San Justo y de Virrey del Pino.

“A él lo metieron preso por una campera, sin ninguna prueba. Supusieron que estuvo en el lugar del hecho pero nada que ver. Le dieron la preventiva y lo apelamos, pero nunca nos dieron respuesta. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, concluyó el vocero familiar. Según pudo saber este medio, la investigación por la muerte de Alarcón quedó en manos del fiscal Claudio Fornaro, quien dio intervención para realizar las pericias correspondientes a la Gendarmería.