Sunday 3 de July, 2022

En Ituzaingó como en París, una Torre Eiffel de 18 metros de altura revoluciona la geografía barrial

Es obra del arquitecto Rubén Díaz, conocido por sus originales construcciones. La réplica del monumento parisino alberga en su interior una confitería. El sábado 14 de julio fue la inauguración abierta al público para presentar un espacio artístico con acento francés.

La Torre Santa Rosa se impone en el escenario barrial con sus 18 metros de altura y 8 toneladas de hierro.

“Algunos me dicen que soy un genio, y otros aseguran que estoy loco” se ríe cuando es consultado por sus exóticos proyectos. Rubén Ángel Díaz tiene 64 años, vivió prácticamente toda su vida en Ituzaingó, y le pone a cada construcción su sello distintivo.

Entre sus obras más llamativas se cuentan el dúplex del que cuelga un Fiat 600 sobre la calle Oribe al 300, la Taberna de Moe (como la de los Simpson), y construcciones con la estampa gigante de Angelina Jolie, James Bond o Indiana Jones, entre otras. Sin embargo, su última apuesta arquitectónica superó por lejos a todas las anteriores.

Después de siete meses de trabajo, hoy se erige en Lavalleja 40, a metros de Sarmiento y Santa Rosa, una Torre Eiffel de casi 18 metros de altura, de aspecto oxidado que es una réplica de la monumental construcción levantada en 1889 en la capital francesa. Díaz la llamó Torre Santa Rosa, no por el nombre de la avenida divisoria de los distritos, sino por el paraje que dio origen al pueblo de Ituzaingó en 1872.

El qrquitecto Rubén Díaz, autor de la réplica de la Torre Eiffel y la ilustración 3D del Arco de Triunfo que también es parte del paseo de Lavalleja 40 en Ituzaingó.
El arquitecto Rubén Díaz, autor de la réplica de la Torre Eiffel y el Arco de Triunfo en 3D, que también es parte del paseo de Lavalleja 40 en Ituzaingó.

Recreando lo que ocurre con el símbolo de París, complementan el espacio donde está montada la torre ituzainguense una pintura en 3D del Arco de Triunfo, el Mouline Rouge, el Museo del Louvre y el río Sena. En el techo, la bandera de Francia abraza el entorno con sus imponentes azul, blanco y rojo. Para completar la ambientación, Díaz estampó en una pared su clásico Chrysler Peti Cruiser envuelto en redes (como el de su propiedad) y la pantera rosa…caprichos de autor.

El excéntrico artista enumeró para Primer Plano Online los materiales utilizados y los detalles que de la torre: “se utilizaron ocho toneladas de hierro; paletas en la planta baja que unen las patas de la estructura; se realizó una cementación a dos metros de profundidad con perfiles enganchados, remaches simulados, soldadura con encastres atornillados y abulonados, además cuenta con pararrayos; una cúpula tallada en madera revestida en chapa de cinc e iluminación que emula la original”. La perspectiva que genera la imponente construcción local respeta las proporciones de la torre parisina, como si fuera una fotografía tomada a cinco cuadras de distancia, según explica el autor.

Semejante nivel de creatividad no es casual ni fue repentino. Díaz, nacido en cuna de constructores, comenzó a despuntar esta pasión a sus 18 años y lleva realizados unos 600 departamentos en Morón y 300 obras en Ituzaingó. Su próximo desafío será levantar  en este distrito la “República de Balá”, un proyecto de 10 manzanas del que participaría también el Municipio de Ituzaingó, localizado en la zona comprendida por la colectora de Acceso Oeste, Barcala, Muñiz y avenida Fleming. Basado en la premisa de “diversidad, fantasía y libertad”, la iniciativa arquitectónica promete contar con construcciones sumamente originales, calles con nombres curiosos, bandera, escudo e himno propio y hasta una torre de Pisa hecha con cajas de pizzas.

El sábado 14 de julio se inauguró el paseo de tránsito donde está emplazada la Torre Santa Rosa para que todos los lugareños se acerquen a conocer esta delicia de la arquitectura y el arte. Será entre las 14 y las 18 horas, con un espectáculo de tango a cargo de músicos y bailarines que interpretarán los mismos temas por los que deliran los parisinos: Por una cabeza, La Cumparsita y Cambalache.

La confitería que fue construida en altura, con terrazas hacia frente y contrafrente no abrirá sus puertas aún. Está terminada pero aguarda el arribo de algún vecino o empresario que la tome en alquiler para explotar su uso.

El artista-arquitecto Díaz tiene en claro varias cosas. En primer lugar, su lema de vida: “¿Y por qué no?”. También el objetivo de su obra creativa: “el hecho de generar felicidad en los otros y despertar curiosidad fueron siempre mi motor”. Parece ser que la consigna se viene cumpliendo al pie de la letra.

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