Monday 14 de June, 2021

Un joven de Moreno recibió una paliza en un boliche y salvó su vida de milagro tras defender a su novia de un acosador

Rodrigo Martínez estaba en Deja Vu, en Luján, fumando un cigarrillo y tomando un trago en la parte de afuera del resto bar cuando su pareja salió temblando y le contó que un hombre la había manoseado. Entró a pedir explicaciones y el atacante de la chica lo golpeó salvajemente.

Rodrigo Martínez
Rodrigo Martínez con las lesiones en el rostro y en el hombre tras la brutal agresión que recibió

Una noche de terror vivió un joven vecino de Moreno en un boliche de Luján. Se trata de Rodrigo Martínez, que había ido con su novia al resto bar Deja Vu, en Luján, y poco después de las 5 de la madrugada del sábado fue golpeado salvajemente por un hombre que, segundos antes, había manoseado y acosado a su novia.

“Mi novia entró a saludar a un amigo, y cuando sale estaba nerviosa, le temblaba el cuerpo. Me corre de donde estaba con otra gente y me cuenta que un amigo del dueño, que hacía 20 minutos nos había visto juntos, la vio sola en la barra, la agarró de la cintura y la empezó a manosear toda”, relató el muchacho a Primer Plano Online.

Un amigo de Rodrigo que estaba dentro del local de esparcimiento vio la situación, sacó a la chica de allí y la llevo hacia donde estaba su novio. La joven estaba con un ataque de nervios por la violenta situación que le había tocado vivir. Pero ahí se desató la otra secuencia de una madrugada que pudo terminar en tragedia.

AUDIO: EL TESTIMONIO DE RODRIGO MARTÍNEZ

Rodrigo quiso entrar a pedir explicaciones pero el dueño del resto bar, que conoce al grupo de jóvenes que suelen ir habitualmente al lugar, le impidió el paso. “Esperá acá que te lo traigo”, le dijo, dando cuenta de que sabía quién era el acosador. Pasó media hora para que salgan juntos el propietario del boliche y el acusado, a quien el protagonista de la historia se le acercó para preguntarle por qué le había hecho eso a la muchacha.

Pero la respuesta que recibió fue una piña en la cara y, al caer, patadas que le dejaron al borde del desmayo. Pero recibió golpes en distintas partes del cuerpo, que incluso le sacaron el hombro de lugar. A los pocos minutos, a Rodrigo se le nubló la vista y cayó desvanecido luego de que la golpiza había terminado. Lo llevaron a una clínica en Luján, en donde recibió las primeras curaciones.

Al otro día el chico fue llevado por su familia a la Clínica Trinidad de Ramos Mejía, donde le pusieron un cabestrillo en el brazo y los médicos le dijeron que lo más probable que se tenga que volver a operar del hombro. Además, le tienen que hacer estudios para corroborar si sufrió desplazamiento de la mandíbula. Mientras, su abogado prepara una presentación en la justicia para pedir la detención del agresor por el delito de acoso y lesiones graves.

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