Friday 7 de October, 2022

Un jurado popular declaró culpables a los policías que mataron a Lucas Verón, pero por un delito menor

Luego de 23 horas de debate, la pareja de oficiales acusada podrá recibir como máximo cinco años de prisión. La figura penal que se impuso es la de exceso de cumplimiento del deber. El próximo viernes se conocerá la sentencia, a cargo del juez técnico que orientó el debate.

El debate se llevó a cabo en el edificio ‘Patio de las Américas’ de la Universidad Nacional de La Matanza

Tras 23 horas de juicio, un jurado popular declaró hoy culpables de homicidio en exceso del cumplimiento del deber a los dos policías juzgados por el crimen de Lucas Verón tras una persecución en González Catán ocurrido en julio de 2020.

El delito por el que serán condenados los exoficiales Cintia Duarte y Ezequiel Benítez, quienes además son matrimonio en la vida real, contempla una pena en expectativa de cinco años como máximo, muy lejos de la perpetua que reclamaba la familia de la víctima, que justo cumplía 18 años en la jornada en la que fue asesinado.

“A las 7.30 de hoy el jurado decidió condenar a ambos por homicidio agravado por exceso en el cumplimiento de un deber. Es decir, le creyeron a Benítez en cuanto pensó que los chicos (Lucas y su amigo Marcos Aguirre) estaban armados y disparó por error, cuando no lo debió haber hecho”, precisó una fuente judicial consultada por Primer Plano Online.

En el caso de Aguirre, el joven que manejaba la moto en la que viajaba con Verón, el tribunal decidió declarar culpable por homicidio en grado de tentativa también en exceso de sus funciones a Benítez, pero dejar afuera del caso a Duarte, la mujer policía. Eso es lo que no se termina de entender del veredicto: si el que disparó fue Benítez, ¿porqué la condenan a Duarte? Y si la condena les cabe a los dos, ¿por qué en un sólo caso y no en ambos?

El próximo viernes 19 de agosto desde las 12, en lo que se conoce como audiencia de cesura del juicio, el juez Gerardo Gayol, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 4 de La Matanza establecerá los montos de las penas, que no pueden salirse de las figuras determinadas por el jurado popular.

El debate se llevó a cabo en el edificio ‘Patio de las Américas’ de la Universidad Nacional de La Matanza, y contó con el testimonio de amigos, vecinos y familiares del chico asesinado, así como también de los agentes acusados del crimen.

El fiscal del juicio, Sergio Antín, cuando presentó el caso frente al TOC 4 y las personas que integraron el jurado popular les advirtió que iba a escuchar “una historia triste, de gatillo fácil”. En su teoría el hecho configuró los delitos de homicidio agravado por ser cometido por un miembro de una fuerza de seguridad y por el uso de arma de fuego, en el caso de Verón, y tentativa de homicidio, en el de Aguirre. Sin embargo, el tribunal optó por creer la versión de los acusados.

“A la noche jodimos entre amigos, salimos a tomar aire al patio y vemos que pasa un patrullero y nos miran, no le dimos bola y entramos”, recordó Aguirre, quien luego añadió que decidieron ir con la moto junto a Lucas a comprar gaseosas y alguna bebida energizante.

El joven sostuvo que “como no había nada abierto” por el aislamiento por el coronavirus, regresaron a la casa de Lucas, pero en ese momento se encontraron “con un patrullero con las sirenas y luces apagadas” que los quiso chocar. “No nos dieron una orden de alto, nos asustamos y acelero, era la primera vez que nos pasó algo así. Nos subimos a la vereda y el patrullero nos persiguió tirando cuatro tiros”, dijo.

Antes de Aguirre había pedido declarar el policía Benítez, quien admitió que participó de la persecución en un móvil “con las balizas apagadas” y que efectuó dos disparos porque pensó que los jóvenes estaban armados, aunque dijo que tras el hecho se retiró del lugar sin asistirlos porque creyó que no había herido a nadie.

Con información de Télam

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