Monday 6 de February, 2023

La justicia vuelve a matar a Susana Cáceres: liberaron al único detenido por falta de pruebas

Ramón Rosa Lezcano recuperó su libertad debido a que la fiscal Luisa Pontecorvo no solicitó la prisión preventiva a la jueza de Garantías que interviene en el caso. De este modo la investigación vuelve a fojas cero y no hay sospechosos a la vista.

Susana fue asesinada a puñaladas, golpes y asfixiada: la justicia investiga el horrendo crimen

“Estuve frenado ahí ese tiempo porque había pinchado una rueda. No tengo nada que ver con ese crimen”. Aquella declaración realizada el pasado 23 de noviembre y reflejada por Primer Plano Online correspondía a Ramón Rosa Lezcano (35), el sujeto detenido como acusado de haber participado en el femicidio de Susana Cáceres, y hoy tiene más actualidad que nunca.

El sujeto, que permaneció casi un mes detenido acusado de abuso sexual agravado seguido de femicidio de la mujer que fue buscada durante diez días en Moreno tras haber salido de su casa y jamás regresar, cuyo cadáver fue hallado a la vera del Río Reconquista, había aceptado declarar ante la fiscal Luisa Pontecorvo, que investiga el caso, y rechazó siempre cualquier vinculación con el hecho.

Ahora, la misma funcionaria judicial desistió de solicitar su prisión preventiva a la jueza de Garantías Nº 1, Adriana Julián y, en consecuencia, Rosa Lezcano recuperó su libertad. Es decir, la investigación vuelve a fojas cero y el caso sigue sin indicios certeros de quién o quiénes cometieron el crimen.

El detenido como resultado de la investigación fue liberado por la justicia: no hay nada que lo involucre al caso

Como sea, la pista de aquel famoso video en el cual se observó el rodado del hasta ahora imputado detenido en el lugar no fue prueba de nada: el material aportado por la DDI Moreno-General Rodríguez no sirvió como elemento para el esclarecimiento del hecho y sólo permitió que la búsqueda de la verdad se aleja.

Rosa Lezcano es propietario de una camioneta Renault Duster que quedó filmada por alrededor de 40 minutos en la madrugada del viernes 18 de noviembre en cercanías del lugar en el que fueron encontrados los restos de la víctima, envuelto en una sábana.

“Se observó que bajaron personas, más de una, y que el rodado permaneció inmóvil en el lugar por alrededor de 40 minutos. De los distintos cruces de información se pudo determinar el dominio del vehículo, radicado en Bella Vista, partido de San Miguel”, precisó un vocero consultado en aquel entonces.

Además, cerraba esa historia con un antecedente del detenido: el sospechoso tenía una suspensión de juicio a prueba por una portación de arma de guerra, encubrimiento y resistencia a la autoridad, una denuncia por abuso sexual en grado de tentativa y otra de una expareja por violencia de género. Era, en rigor, el villano ideal para frenar el clamor popular por justicia.

El cadáver de Susana Cáceres fue hallado el viernes 18 de noviembre en un descampado a la vera del Río Reconquista, en cercanías del Puente Roca, límite entre Moreno e Ituzaingó. La mujer era buscada desde el 8 de noviembre, cuando salió de su casa del barrio de Trujui, supuestamente a pagar una cuenta. Dejó a su beba de 18 meses al cuidado de su mamá con problemas de artrosis y nunca más volvió.

La mujer fue apuñalada, asfixiada y presentaba signos de abuso sexual en la zona anal. “Tenía múltiples heridas punzo cortantes, asfixia mecánica, rostro y cabeza golpeados con objetos contundentes. No tenía quemaduras el cuerpo y lo que sí había eran lesiones en la región anal compatibles con un abuso. La data de muerte, por el estado de los restos, es de siete a diez días”, habían informado fuentes con acceso al expediente a Primer Plano Online.

A la víctima rápidamente la reconocieron por los tatuajes de la marca de autos Chevrolet que tenía en su brazo y mano derecha y desde el momento del hallazgo los investigadores están convencidos que ese no había sido el lugar del crimen sino en el que descartaron sus restos.