Monday 26 de October, 2020

La extraordinaria historia de Paloma, la maquilladora de Castelar que no tiene piernas ni manos

Le tuvieron que amputar las extremidades cuando apenas tenía dos años y medio de vida por una extraña enfermedad, que a los siete se le volvió a despertar. Sin embargo, nada es un obstáculo en su vida: si hasta se anima a practicar desde 2016 la liberadora experiencia del surf.

Paloma con papá, mamá y su hermana Candela, esa a quien la maquilladora considera su "alma gemela"

A los 20 años, Paloma López Fabián ya es una de las mejores entrevistas que tendrá el ciclo 2020 del programa periodístico Primer Plano. Por lo que transmite, por lo que enseña, por ser protagonista de una historia de superación que evidencia que la superación es un objetivo alcanzable cuando alguien se lo propone. Y porque, además, tiene toda una vida por delante.

La jovencita vecina de Castelar dedicó un tiempo de su agenda diaria para charlar con Adrián Noriega y contar cómo atraviesa este tiempo en el que se ha convertido, en base a recomendaciones por redes sociales, en una referente del maquillaje moderno. Y de cómo es vivir entre tanta dificultad a la que decidió convertir en oportunidades.

Paloma en Instagram es palomake_up

“A los dos años y medio tuve una fiebre muy alta y me salieron petequias. Me diagnosticaron una meningococcemia (que es una infección en el torrente sanguíneo), y me tuvieron que amputar la cuatro extremidades. Después estuve varios meses internada y a los siete años tuve una repetición de todos estos síntomas. Los médicos me hicieron estudios mucho más profundos, y me diagnosticaron una enfermedad autoinmune que se llama sindrome antifosfolipídico catastrófico”, relató en relación a su enfermedad.

Paloma no pierde la sonrisa, más allá de que su experiencia clínica la cuenta con la seriedad del caso. Sus labios se estiran casi hasta las orejas cuando se refiera a su “alma gemela”, que no es otra que su hermana, que está permanentemente a su lado, ayudándola en todo lo que tenga a su alcance: redes sociales y en lo “sentimental”, como se anima a contar. También mamá y papá son parte de su núcleo básico.

Actualmente estudia Trabajo Social en la Universidad de Luján. Se siente como “una más” y no percibe ningún tipo de discriminación. Y revela otra de sus pasiones: el surf, uno de sus deportes favoritos, que empezó a practicar en 2016. Lo vive como “una experiencia liberadora”, y manifiesta que siempre le gustó observar hasta que un día su papá, en el lugar de veraneo familiar, que es Punta del Diablo, en Uruguay, fue quien la incentivó a subirse a la tabla.

Paloma arriba de una tabla de surf en Uruguay, donde su familia vacaciona todos los años

EL FUROR DEL MAQUILLAJE

“Fue todo una locura en cuarentena”, describe Paloma a propósito de su aventura de convertirse en maquilladora. Todo llegó a raíz de recomendaciones en redes sociales, a punto tal que hoy no da abasto con los turnos que le piden. La influencer Lucía Numer la comenzó a postear en sus historias y eso provocó una explosión de seguidores, de medios de comunicación que la buscaron y de marcas, que le hicieron llegar productos.

“De chiquita me gustaba maquillar mucho a mi abuela. Tenía miedo que no me salga hasta que me empecé a animar, agarrar una brocha y delinearme, me re gustó el resultado y ahí empecé a hacer cursos de maquillaje y de maquilladora social, para maquillar a otros”, cuenta en torno a sus orígenes en ese mundo de los cosméticos.

Sueña terrenalmente: quiere terminar su carrera en la facultad para trabajar en zonas vulnerables como villas o cárceles, aunque también añora conocer a Estanislao, el hijo del presidente Alberto Fernández. También quiere seguir conociendo gente “para poder ayudar” a superar adversidades. La pucha si Paloma sabe de qué se trata…

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