Saturday 26 de September, 2020

“Más que desesperante”: así definen la situación de la única fábrica nacional de jeringas, radicada en Morón

En 2015 se importó el doble de lo que el país consume, pero en 2016, ante la apertura indiscriminada de importaciones, el producto prácticamente desapareció del mercado. No le paga el sueldo completo hace 5 meses a los trabajadores y acumula deudas impositivas que le bloquean el acceso al crédito.

Fábrica de jeringas al borde de la quiebra
Productos Médicos Descartables, una empresa al borde del colapso

La única fábrica nacional de jeringas ‘Productos Médicos Descartables’, radicada en Morón, se encuentra atravesando una situación terminal desde el punto de vista financiero como consecuencia de la «brutal apertura de importaciones» que provocó una caída del 80 por ciento en sus ventas respecto a 2015, donde ya había caído también fuerte su producción.

La semana anterior, el Concejo Deliberante de Morón, a través de un proyecto presentado por el Frente para la Victoria, aprobó eximición del pago de tasas municipales y condonó la deuda que la empresa mantiene con el Municipio, pero, en rigor, la decisión es apenas un paliativo frente al escenario económico de la firma: hace 5 meses que no paga el sueldo de sus trabajadores y tiene todas sus cuentas embargadas por temas impositivos impagos. Este último hecho es, en sí mismo, un agravante incluso para poder sumarse al plan de Transformación Productiva que promueve el Gobierno Nacional: con deudas impositivas está bloqueado el acceso al crédito.

El principal problema de Productos Médicos Descartables reposa en la cantidad de importaciones de China hacia la Argentina. Básicamente lo que hace el gigante asiático se conoce como dumping, es decir, vende por debajo del precio de costo o por debajo del precio del mercado interno de ese país al resto del mundo. Argentina es el país que más barato le compra a China en el mundo, alrededor de 3 veces menos de lo que se paga en el mercado interno de China y a la mitad de lo que los chinos venden al resto del planeta. Además no se le hace ningún tipo de control a las jeringas chinas, sólo uno de tipo burocrático, cada 5 años.

En 2015 se importó el doble de lo que el país consume, con lo cual la situación para la empresa moronense no es nueva sino que viene de larga data. Lo que sí es real es que con la apertura de importaciones definida por el macrismo, “en 2016 prácticamente nuestro producto desapareció: llegamos a fabricar el 30 por ciento de lo que tenemos como capacidad instalada”, resumió el gerente operativo de la firma, Enrique Lisjak, en diálogo con Primer Plano On Line.

“En octubre del año pasado debió salir la resolución antidumping, y desde esa fecha hasta hoy lo único que pasó fue tiempo. Esa es una decisión política y evidentemente viene de arriba”, agregó el gerente de la firma, al tiempo que explicó que, a la baja de ventas y producción, se les sumó el incremento en servicios públicos. “Antes de que llegue la factura de febrero, el tarifazo nos multiplicó por 7 el costo de la energía eléctrica, por 9 del costo del agua y por 18 el valor del gas. Por lo general se escucha que los empresarios advierten con trasladarlo a precios pero nosotros no podemos porque si lo hacemos directamente no vendemos ninguna jeringa más. Hace 5 años que venimos batallando y vendiendo primero al costo y ahora por debajo del costo. Somos una empresa con 32 años en el mercado y es la única que tiene productos con sello IRAM”, explicó Lijsak.

Fábrica de jeringas en Morón
Enrique Lijsak, el gerente operativo de la empresa moronense, pesimista con el futuro de la firma

La manera más sencilla de graficar lo imposible que les resulta competir con la importación china la resumió así: “Una jeringa china puesta en el puerto de Buenos Aires cuesta menos de lo que gastamos nosotros en materia prima e insumos. ¿De qué transformación productiva podemos hablar? A mí me pueden dar la inyectora más moderna, el molde con mayor cantidad de producción, los empleados pueden regalarme su sueldo, Edenor no cobrarme, y ni así voy a alcanzar el costo del producto chino porque hacen trampa”, graficó Lijsak. “Es como entrar a jugar un partido con 11 jugadores y que el rival te ponga 18”, añadió.

EL RESPALDO DE CGERA

Ariel Aguilar, empresario del cuero de Morón y dirigente de la Confederación General Económica de la República Argentina, gestionó una reunión entre la firma y autoridades del Municipio de La Matanza, más en concreto con la secretaria de Producción, Débora Giorgi. Hay una posibilidad de que Productos Médicos Descartables empiece a ser proveedora en materia de insumos del distrito más grande del país. Pero hay un problema, y radica en los plazos. “Cuento con la palabra de Giorgi y de Alejandro Collia (secretario de Salud) de que si nos presentamos a las licitaciones con el precio que corresponde, sumado al Compre Nacional, ellos van a tratar de darnos una mano. Además nos dijeron que les encanta trabajar con nuestro producto porque nunca tuvieron problemas de calidad. El tema es que las licitaciones son semestrales, y hay que esperar hasta mitad de año, lo que para nosotros es una eternidad”, detalló Lijsak.

De 120 empleados que tenía la firma en 2014, en enero quedaron 93 y en la actualidad son 65. El circuito productivo está frenado, y si no puso en cartel de cierre hasta ahora es por el “aguante” de los trabajadores, que se presentan diariamente a cumplir su horario por más que no tengan nada que hacer. “Estamos golpeando todos los días por las noticias y por los gestos. No hay herramientas y no parece que alguien pudiera darnos una solución. Esto es más que desesperante”, concluyó el gerente operativo de Productos Médicos Descartables.

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