Friday 7 de October, 2022

MERLO Música y ruidos molestos, pelea, tiros y una brutal frase: “te voy a mandar a matar por tres mil pesos”

La violenta escena ocurrió en una vivienda de la calle Pedriel al 1900, entre Guardia Vieja y Dorrego de Merlo. El agresor fue aprehendido en primera instancia, pero luego liberado por la justicia de Garantías. Igual quedó con una restricción perimetral de acercamiento.

El momento en que el agresor saca un arma de su cintura y sube la escalera: en un primer instante quiso ser frenado por su novia

La intolerancia social una vez más expuesta. En un tiempo en el que la violencia es una característica presente todos los días y en cualquier circunstancia, ahora la justicia debió intervenir para dirimir una insólita pelea entre locador e inquilino en una vivienda de Merlo.

Todo ocurrió cuando el propietario del inmueble, que habita en la parte superior y alquila la planta baja, le solicitó a su locatario que baje el volumen de la música y recibió como respuesta insultos y piñas, de las que se defendió. Ocurrió en un domicilio de la calle Perdriel al 1900, entre Guardia Vieja y Dorrego del mencionado distrito.

“Todo empezó cuando el propietario de la finca le pidió al locador de la planta baja que cesara con ruidos fuertes y golpes que estaban efectuando en la casa”, describió un investigador consultado por Primer Plano Online. Eso desencadenó en una pelea entre ambos a golpes de puño pero nada terminó ahí, sino que minutos después el inquilino subió al primer piso con un arma de fuego en su mano para continuar la batalla. Como se observa en el video que este medio comparte con sus lectores, la pareja del agresor pretendió frenarlo en un primer instante.

Esa secuencia quedó registrada en una cámara de seguridad, en la que se observa a Gastón Alejandro Lizarraga, el acusado, blandiendo un revólver en su mano derecha, que sacó de entre sus ropas. Ya en la planta superior, voceros policiales y judiciales informaron que el sujeto rompió parcialmente la puerta de su vecino, ingresó a la finca y disparó en el interior de la casa vecina, aunque no hirió a nadie.

“Te voy a mandar a matar por tres mil pesos”, le espetó a la víctima, tras lo cual se retiró del lugar para volver al rato, entrar por la fuerza y romper pertenencias de la vivienda. Pero esa segunda vez no fue solo: lo acompañó su pareja, quien también golpeó al propietario del inmueble en la cara con golpes de puño y patadas.

Después de la violencia la víctima, identificada como Marcelo D., presentó la denuncia penal por el ataque sufrido. Después de constatar los daños en la vivienda, las lesiones padecidas por el denunciante y de recopilar imágenes de cámaras de seguridad, la fiscal Marisa Monti, de la Fiscalía Nº 5 de Morón, ordenó la aprehensión de la pareja agresora.

Los cargos en contra de Lizarraga y de Katia Samaniego, la mujer que estaba con él, fueron por los delitos de portación ilegal de arma de fuego de uso civil, disparo de arma de fuego, daños reiterados, violación de domicilio y amenazas agravadas para el hombre, mientras que a la novia le imputaron lesiones leves y violación de domicilio.

Sin embargo, el juez de Garantías Gustavo Robles rechazó las detenciones, con lo cual recuperaron su libertad tras negarse a declarar. Lo que sí avaló el magistrado es una restricción perimetral de acercamiento de los atacantes para con la víctima y su familia.

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