Sunday 24 de October, 2021

Morón: comenzó el juicio contra el empresario Alejandro Leguizamón, acusado de haber violado a cuatro hijas

Una de las víctimas intentó suicidarse cuando tenía 13 años, y el acusado la obligó a decir que era porque él tenía cáncer y no podía soportar el dolor. Naturalmente, todo era mentira. Además, mantuvo durante varios años amenazadas a sus hijas para que no digan nada. La defensa pidió su absolución y criticó la investigación.

Romina frente al tribunal que juzgó al empresario: Juan Carlos Uboldi, Mariana Maldonado y Claudio Chaminade

Comenzó el juicio contra el empresario Alejandro Rosario Manuel Leguizamón, acusado de haber violado sistemáticamente y durante varios años a sus hijas Cecilia, Romina, Evangelina y Carolina tanto en la vivienda en la que convivían, sobre la calle Presidente Ortiz al 3.400, en Castelar sur, y en otros lugares que las víctimas fueron identificando en el tiempo, una vez que una de ellas se animó a denunciar las vejaciones a las que había sido sometida.

El debate se desarrolla en el Tribunal Oral Criminal Nº 1 de Morón, está bajo la presidencia de la jueza Mariana Maldonado y lo completan los jueces Claudio Chaminade y Juan Carlos Uboldi. El fiscal es Pablo Masferrer y Primer Plano Online el único medio presente en la primera jornada, donde se ventilaron los hechos y se escucharon los primeros testimonios en torno al caso. Antes de que comiencen a declarar las víctimas, Leguizamón fue invitado a retirarse de la sala por pedido de sus hijas, aunque escuchó todos los relatos pared de por medio desde una sala contigua.

Los delitos por los que está imputado el sujeto son los de abuso sexual, abuso sexual gravemente ultrajante para la víctima reiterados -tres hechos-, abuso sexual con acceso carnal reiterados -en nueve oportunidades-, todos ellos agravados por haber sido cometido por ascendiente y por la situación de convivencia preexistente, todos concursados realmente entre sí y en concurso ideal con corrupción agravada por la violencia ejercida, las amenazas utilizadas y por ser el autor ascendiente y conviviente reiterada tres oportunidades, todo ello en concurso real con tenencia ilegal de arma de guerra.

La primera declaración que se escuchó fue la de Romina, que es quien se animó a romper el cerco de silencio en su familia. A partir de sus dichos sus hermanas se sumaron a expresar ante la justicia a contar las vejaciones padecidas. Desde muy chiquita fue sometida: recordó que tenía cinco años cuando su propio padre la comenzó a abusar, en un contexto de violencia extrema, porque luego de cada ataque sexual la amenaza con lo que podía llegar a pasarle si le contaba a alguien.

Alejandro Leguizamón está acusado por múltiples vejaciones contra cuatro de sus hijas

Señaló que su madre estuvo ausente o distante durante todo el calvario que padecieron ella y sus hermanas, y contó que a los trece años intentó suicidarse tomando pastillas. Estuvo unos días internada en el hospital de Morón y su padre la indujo a decir que lo hizo “porque él tenía cáncer y no podía soportarlo”, cosa que desde ya era mentira. Romina definió a su verdugo como un hombre de personalidad “violenta”, que agredía físicamente a su madre y a sus hijos varones. Incluso una vez quiso obligar a su esposa (la madre de las denunciantes) a tener relaciones sexuales con un conocido.

“Varias veces le puso un arma en la boca a mi mamá por celos”, reveló la joven, quien todo lo que ventiló en el juicio lo había declarado en una entrevista con Adrián Noriega en el programa periodístico Primer Plano. Incluso recordó que una vez, cuando ella tenía 17 años, su padre la acusó de tener sexo con un vecino, la agarró de los pelos y la llevó hasta la casa contigua a la suya golpeándola, en donde amenazó a ambos para que cortaran la relación. “Toda demostración de afecto a terceros era impedida por él”, se sinceró la chica, que estuvo acompañada por su abogado Yamil Castro Bianchi.

“¿Cómo es tu vida hoy?”, le preguntó el fiscal del juicio. “Soy libre”, contestó Romina, quien luego narró que uno de sus hermanos varones era obligado a practicarle sexo oral al padre. “Con el paso del tiempo mi hermano dijo que lo perdonó: empezó a concurrir a la iglesia y allí aprendió a perdonar”, describió.

El abogado de Romina, Yamil Castro Bianchi (con barbijo) y el fiscal del juicio, Pablo Masferrer

El debate está previsto que dure al menos cuatro jornadas, en donde expondrán, además de las víctimas, testigos de ambas partes y especialistas que realizaron las pericias desde 2016, cuando se conoció la primera de las denuncias contra Leguizamón. Justamente, en el arranque de las audiencias, la abogada que representa al empresario adelantó que pedirá a absolución de su cliente.

Lo argumentó en lo que definió como “ausencia de espontaneidad de los hechos denunciados”, cuestionó “las falencias en la investigación” y basó su teoría en que “las falsas denuncias disfrazadas de verdad no tienen otro fundamento más que un beneficio económico”. “Reafirmo la inocencia de mi cliente, quien tiene un antecedente intachable a lo largo de toda su vida para crecer económicamente y darle bienestar a su familia», concluyó.

Al inicio de la jornada hubo una manifestación de organizaciones sociales en apoyo a las víctimas. El tribunal consultó a las denunciantes si deseaban contar en la sala con alguna representación y dos personas ingresaron a escuchar las exposiciones, que seguirán mañana.

EL TESTIMONIO DE DOS DE LAS HERMANAS EN SU VISITA A PRIMER PLANO

Seguinos en nuestra cuenta de Instagram ó unite a nuestro canal privado de Telegram