Tuesday 7 de February, 2023

El nuevo dueño de la casa de Diego Maradona: “¿Cómo podía dejar que la tiren abajo?”

La finca de la calle José María Cantilo al 4.500, que estaba puesta a la venta, fue adquirida por un empresario que ama al indiscutido ídolo del fútbol mundial. Su objetivo: “que toda persona que quiera conocerla por dentro pueda venir a sentir lo que es este templo”.

El 62 (la edad que tendría hoy el astro) está puesto en la puerta de ingreso a la vivienda: fue puesto por vecinos de la cuadra

El destino quiso que al cumplirse dos años de la muerte de mejor futbolista de la historia, la casa que habitó durante más de cuatro décadas Diego Armando Maradona sea visitada por Primer Plano Online para retratar cómo es por dentro el hogar que le regaló a Don Diego y a Doña Tota, su papá y su mamá.

Se trata de la finca ubicada en la calle José María Cantilo 4575, que fue comprada por un empresario cuya identidad no quiere que sea revelada. Su objetivo: “que toda persona que quiera conocerla por dentro pueda venir a sentir lo que es este templo”.

Un 62 con globos de color metalizado recibió al cronista de este medio que se acercó al emblemático espacio. Detrás de la puerta las dos personas encargadas de cuidar el lugar, que tiene una garita de seguridad en la propiedad lindera. Una mujer con un perro de grandes dimensiones agradecía que la hayan dejado entrar y, al retirarse, le dio un beso al piso.

La gente trae flores, es muy agradecida cuando ve movimiento y se entera del noble motivo para el que fue comprada. Esto no puede ser derribado y terminar siendo un edificio, que era para lo que se había puesto a remate”, cuenta quien recepciona a Primer Plano Online. El barrio está movilizado y se nota: familias vecinas se asoman por las ventanas al apreciar el movimiento en un hogar que se convirtió en el corazón de la manzana.

“¿Sabés la gente que pasó por este lugar?”, expresa el interlocutor al periodista, maradoneano si los hay. El tatuaje al descubierto en el brazo izquierdo con Diego levantando la copa tras la conquista en México 1986 no puede disimular las emociones cruzadas. Y la recorrida por una suerte de museo de la vida del diez que se convierte en un paseo por la historia.

“La compré pensando en el balcón del 86’ y en la emoción de los argentinos en este momento. Eso resume la parte más valiosa de la propiedad, que no se paga con dinero ni con metros cuadrados sino con un recuerdo imborrable. Diego hizo llorar varias veces a mi viejo, al que no tengo más, y ese sí que era duro. Lloró y lloramos todos juntos en familia. Que sea un lugar de alegría ya que fue el tipo que más alegría nos dio”, describió el empresario. “¿Cómo podía dejar que que la tiren abajo?”, se preguntó.

EL VERDE, LA BARRA Y EL VITRAL

Impacta al pasar el living el césped sintético que rodea la pileta. Flores de un fucsia rozagante rodean la medianera con la casa de al lado, y un aro de básquet completa la escena, donde el verde marca la pauta. Sol pleno en la tarde de Villa Devoto, como si fuera un imperativo del destino en este segundo aniversario sin él.

La barra de la casa de Devoto con Diego Maradona posando allí y un retrato de cómo se conserva hoy

Una cuadrilla de trabajadores contratados para la ocasión se pellizca y se pregunta entre sí sobre lo real que implica estar en ese lugar. Están simplemente acondicionando un poco, limpiando y embelleciendo el lugar. Desde el parque, subiendo por una escalera lateral todavía está allí la camilla en la que Diego hizo varias de sus rehabilitaciones entre lesión y lesión. Es un cuarto que se convirtió en enfermería.

Al volver a ingresar a la finca, y antes de subir a las habitaciones, la barra es un paso obligado. “Todavía quedan algunas bebidas”, muestra el colaborador del flamante propietario. Y las cámaras de Primer Plano Online registraron las botellas a medio consumir y un envase de yogur de cartón en un extremo que efectivamente están a resguardo como uno de los tantos tesoros de la casa. El otro , una virgen de Luján de la planta superior, fue llevada para restaurar.

Las escaleras marmoladas conducen al primer piso, con un vitral. Al final de los escalones de frente uno de los baños de la finca, las dos habitaciones y el balcón al que Diego salió a saludar en más de una ocasión cuando la gente se juntaba en la puerta para tributarle su cariño. En una de las piezas el orgullo del que siempre habló el astro: haberle regalado una vivienda a su papá y a su mamá. La del 10 todavía conserva un espejo inmenso en forma esférica.

Desde ambos balcones de la casa la vegetación verde toma otra inmensidad. Los ventanales de vidrio permiten que los rayos de sol que se cuelan entre las ramas doten a la finca de una luminosidad imponente. Alfombras un tanto despeluzadas y placares vacíos completan la escena, entre paredes aún sin repintar, uno de los objetivos de quien adquirió la propiedad. Y las múltiples anécdotas que guardan esas paredes, que quedarán para siempre en esos varios metros cuadrados de lo que supo ser el hogar del diez.

EL MARADONA DE LOS MILAGROS

Primer Plano Online siempre se definió como un medio malvinero y maradoneano. Después de la gratitud expresada por el periodista que visitó el lugar al empresario que lo compró, su respuesta llegó entre sollozos. “Esas palabras me hacen ver que no me equivoqué al realizar esta operación”, contó.

Y remató con una vivencia personal: su hijo, que atraviesa un problema de salud delicado, no quiso ver ningún partido del Mundial. Estaba tirado, depresivo, y ayer fue a conocer la casa. “Lo esperé ahí de casualidad. Le saqué una hermosa sonrisa. No había visto nada del Mundial, ni siquiera el partido de la Selección. Y después de estar ahí se sintió movilizado y motivado. Cómo no seguir amándolo”, cerró.