Saturday 25 de September, 2021

Ofrecen un millón de pesos para dar con Leandro Sebastián Martínez, acusado de abusar de una menor

El sujeto está acusado de los delitos de abuso sexual agravado por la condición de ser encargado de la guarda de la víctima menor de 13 años de edad, en al menos dos oportunidades, y abuso sexual simple en otros cinco hechos.

Leandro Martínez, de 43 años, está prófugo de la justicia: los cargos y las pruebas en su contra son "irrefutables"

El Ministerio de Seguridad de la Nación publicó hoy en el Boletín Oficial la resolución mediante la cual se establece del pago de un millón de pesos de recompensa para quienes brinden datos útiles que permitan lograr la detención de Leandro Sebastián Martínez, prófugo e imputado por haber abusado de una niña de su familia, que tenía 12 años en el momento de la denuncia.

El sujeto se encuentra imputado por los delitos de abuso sexual agravado que, por las circunstancias de su realización y su duración en el tiempo, configuraron un sometimiento gravemente ultrajante y por la condición de ser encargado de la guarda de la víctima menor de 13 años (hecho I) y abuso sexual agravado que por las circunstancias de su realización y su duración en el tiempo configuraron un sometimiento gravemente ultrajante (hechos II, III, IV, V y VI), todos ellos en concurso real con corrupción de menores agravada.

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Sobre él pesa una orden de captura nacional desde el 24 de enero de 2020, e internacional desde el día 25 de febrero de ese año. El pedido había sido hecho por el doctor Leandro Nicolás Ventricelli, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº1 del Departamento Judicial de Moreno, General Rodríguez, Provincia de Buenos Aires. Las personas que quieran suministrar datos, deberán comunicarse telefónicamente con el Programa Nacional de Coordinación para la Búsqueda de personas ordenada por la Justicia, al número telefónico de acceso rápido 134.

DE QUÉ LO ACUSAN

Los hechos tomaron estado público a comienzos del año pasado cuando una nena de entonces doce años insistió en mostrarle a Leandro Martínez (43), marido de la prima de su padre -a quien ella llamaba su tío- la habitación recién pintada que ella compartía con su hermanito. Así pudo conseguir una prueba de que el hombre abusaba de ella: su intento por acercarse a la nena y manosearla quedó grabado en las cámaras de seguridad de la casa. Desde ese día, el hombre está prófugo, pero antes hubo una larga historia de abusos.

Recompensa

El primer indicio fue confuso: a V. le emocionaba quedarse en casa de sus tíos para compartir el tiempo con sus primitos. Ella y su tío tenían una relación estrecha y de confianza, hasta que una noche V. le envió unos audios a su amiguita: “Hola, no sabés lo que me pasó, mi tío me tocó la cola y la chucha. Estábamos los cuatro en la cama y me desperté con él tocándome”.

De acuerdo a lo informado por TN al conocerse el caso, Pablo y Daniela, padres de V., se enteraron porque la madre de la amiguita fue a su casa a mostrarles los mensajes de voz mientras V. seguía en casa de sus tíos. En medio de la conmoción, la pareja acudió a la suegra de Martínez y ella les pidió que no le dijeran nada de esto a su hija, que estaba embarazada en ese momento.

Todavía confundidos buscaron de inmediato a la nena en el country donde vivía el imputado, en la localidad de Francisco Álvarez, partido de Moreno. Sin embargo, la denuncia de papá y mamá de la víctima se radicó en los Tribunales de Morón, dado que la familia es oriunda de San Antonio de Padua, en Merlo. Luego de una pelea por la competencia, como los hechos se cometieron en la casa de Martínez el caso pasó al Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez.

Los encuentros se espaciaron hasta que la nena pidió permiso para ir a un pelotero con Martínez, sus padres aprobaron el paseo pero la nena no pasaría la noche en casa de sus tíos. Pese a las precauciones V. afirmó que su tío le había vuelto a tocar la pierna con lascivia mientras estaban en el lugar y soltó: «No quiero ir nunca más a lo de Leandro y la tía”.

En una clase de ESI (Educación Sexual Integral) V. reconoció esas acciones a las que había sido sometida y dijo a sus 35 compañeros: “A mí me pasa, mi tío abusó de mí”. Esa fue la segunda alarma. El papá de la nena había manifestado que, en un principio: «Como V. se hacía pis encima desde los 6 años y él era tan cuidadoso creí que tal vez la había tocado en la cama para ver si no estaba mojada». Cuando supieron la verdad, comenzaron a sospechar que los abusos comenzaron a esa edad.

Al imputado, mientras tanto, le rechazaron absolutamente todos los planteos que hizo en ambos distritos: desde la eximición de prisión hasta la morigeración. A punto tal que su captura quedó firme y hace un año y medio evade la ley.

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