Friday 7 de October, 2022

Operaron con éxito a Marcelo Furchini, el vecino de Castelar que sobrevivió a la agresión de la seguridad del Indio Solari en el show de Olavarría

Fue intervenido en el Instituto Güemes de Haedo. Su padre se endeudó en 30 mil pesos para conseguir las prótesis que el joven requería. Su abogado, Fernando Burlando, está en trámite de iniciar juicio al cantante, a la productora y al Municipio de Olavarría.

Marcelo Furchini
Marcelo Furchini ya está en la casa de su abuela luego de ser intervenido en el Instituto Güemes de Haedo

Marcelo Furchini, el vecino de Castelar que fue salvajemente agredido por la seguridad del show del Indio Solari en Olavarría, fue intervenido quirúrgicamente en el Instituto Luis Güemes, de Haedo, y se recupera favorablemente de la doble fractura de mandíbula.

La operación duró dos horas y media. Le colocaron dos placas de titanium, que es el mejor material para prótesis que le debían colocar. Su padre pidió un préstamo de 30 mil pesos para poder conseguirlas, dado que las que habitualmente colocan en los hospitales públicos pueden provocar un rechazo en determinados pacientes.

Al momento del recital, Marcelo Furchini colocaba aires acondicionados con un tío, aunque también hacía changas de albañilería, cortes de pasto y demás. Es papá de una nena de 5 años, está separado de la madre de la pequeña. Y su preocupación principal, según le contó a Primer Plano On Line, es ver cómo obtendrá el dinero para seguir cumpliendo con la cuota alimentaria de su hija. En estas semanas fue pidiendo plata prestada para pasarle a la mamá de la chiquita. Su abogado es Fernando Burlando, y está llevando adelante los primeros pasos de la acción judicial contra la productora del show, contra el Municipio de Olavarría y contra el mismo Indio Solari.

En conversación con este medio, Furchini comentó que era el primer recital del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota al que asistía. Se definió como fanático de La Renga, pero decidió ir a ver a Solari porque “me gusta lo que hace, lo valoro mucho”. De todos modos, a partir de la traumática situación que vivió, reconoció que “nunca más iría a un recital de él, no sólo por lo que me pasó sino por la actitud posterior de todo su entorno. Ni el Indio ni nadie allegado a él mostraron interés alguno por mi estado de salud hasta hoy”.

Marcelo Furchini
El joven de Castelar Sur sufrió doble fractura de mandíbula en el recital del Indio Solari en Olavarría

La recuperación que le indicaron los médicos consta de un mes por delante con líquido y papilla, pero sin ingerir nada sólido. Todavía manifiesta cierta dificultad para hablar, aunque se expresa claramente. Cuando Primer Plano On Line le pidió rememorar lo sucedido, recordó que estaba instalado en el predio La Colmena desde algo más de dos horas de inicio del recital, y que a poco de comenzar el show estaba a tres metros de las vallas. Cuando comenzó a cantar el Indio y se armó el pogo, cayó al suelo y allí fue pisoteado y golpeado fuertemente en la cara (cree que eso fue lo que le provocó una de las fracturas), y luego siguió recibiendo patadas en el resto del cuerpo. Sintió que se mareó y se quedó sin aire y pidió ayuda. La gente lo levantó y, a manera de pasamanos, lo fueron trasladando de una punta a la otra del escenario. Ahí es cuando lo agarraron los de seguridad, lo pasan del otro lado de la valla y le empiezan apegar pensando que se quería subir al escenario. Incluso le tiraron gas pimienta en la cara, le quitaron la ropa, el celular con la entrada y el documento. Lo sacaron del predio en calzoncillos y los vecinos del lugar lo “rescataron” y trasladaron al hospital de Olavarría, donde quedó internado por 24 horas. «Pensé que los patovicas me mataban» rememora hoy y por eso se siente un “sobreviviente del pogo y la brutal golpiza que me dieron los de seguridad”. Según confió, la atención que recibió en el hospital de Olavarría “fue excelente”. Le diagnosticaron una fractura en el maxilar, aunque cuando llegó a Buenos Aires se multiplicaron: eran dos.

Marcelo ahora, en plena etapa de recuperación, quiere expresar su gratitud hacia todo el personal médico del Instituto Güemes, de Haedo, por la manera en que fue tratado y el apoyo que recibió para volver las cosas a la normalidad. Ya está de nuevo en la casa de su abuela, con quien vive en Castelar Sur. Y también tiene como deseo conseguir un buen empleo que le permita ayudar a que no le falte nada a su hija. No menos importante, porque es una pasión que también lo moviliza, volver a las canchas para seguir al puntero de la D: Ituzaingó.

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