Monday 6 de February, 2023

Piden prisión preventiva para el joven que atacó al chico que vio con su exnovia en el boliche Roca Bruja

Para la fiscal del caso, Valeria Courtade, la conducta del agresor Santiago Martínez es constitutiva del delito de homicidio agravado en grado de tentativa por haber sido cometido con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que mantuvo una relación de pareja. Los defensores del imputado van por el cambio de carátula y piden morigerar sus condiciones de detención.

Así quedó Nicolás García tras la brutal agresión que sufrió en el boliche Roca Bruja

A un mes de la brutal agresión contra Nicolás García en el boliche Roca Bruja de Hurlingham, provocada por Santiago Martínez luego de ver a la víctima con su exnovia, la fiscal que investiga el caso, Valeria Courtade, solicitó la prisión preventiva del agresor, mientras que sus defensores pidieron un cambio de carátula y la morigeración de las condiciones de detención de su defendido.

Será la jueza Marianela Tschifelly, del Juzgado de Garantías Nº 6 de Morón, quien determine en los próximos cinco días qué sucede con el destino del atacante: si continúa preso hasta el juicio en una dependencia del Servicio Penitenciario Bonaerense o si otorga el arresto domiciliario con algún tipo de dispositivo, por caso, tobillera electrónica.

Para la Fiscalía, la conducta de Martínez fue constitutiva del delito de homicidio agravado en grado de tentativa por haber sido cometido con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que mantuvo una relación de pareja. Es decir, el agresor atacó a la víctima con el objetivo de causarle daño a la chica con la que supo ser pareja, que esa noche estaba conversando con el joven que terminó con parte de la cara rota y con la pérdida de la visión del ojo izquierdo tras recibir un golpe artero y por la espalda con copa de vidrio rota.

El ojo de Nicolás, en donde debieron darle varios puntos de sutura y del cual perdió la visión

Anterior a semejante bestialidad, que Primer Plano Online reflejó en sus artículos, el violento había quemado con cigarrillo a una amiga de la joven en cuestión, con lo que expuso sus intenciones en aquella noche. Incluso después de cortarle la cara a García le siguió pegando y uno de los puñetazos provocó el desmayo de otra mujer que se acercó a separar. “Cuando fue a la enfermería vi que a Nicolás le faltaba un pedazo de mejilla”, declaró uno de los testigos del brutal episodio.

Después de ese hecho lo que ya se conoce: el agresor huyó del lugar, la gente del local de esparcimiento nocturno atendió a la víctima, le avisó al padre y trasladó al chico herido al hospital San Juan de Dios, de Ramos Mejía, el que le correspondía por su obra social. Posteriormente la justicia libró la orden de detención para Martínez, quien se entregó varias horas después cuando la Policía lo fue a buscar a su casa.

Como explicó este medio, para la fiscal Courtade se impuso desde el minuto cero en la causa la mirada de género, que es transversal por el concepto de actuar de manera violenta contra una persona para, en rigor, dar un mensaje aleccionador a una tercera. Es decir, Martínez en realidad lastimó con semejante bestialidad a Nicolás para tomar revancha de la mujer con la que había terminado su relación hacía cuatro meses. Al respecto hay un audio de esa noche en que el imputado señala “Yo le dije al guachín, te hacés el amigo y te la comés adelante mío”, con lo cual reconoce sus intenciones de hacer lo que hizo.

EL AUDIO DEL AGRESOR DESPUÉS DEL BRUTAL ATAQUE

En su indagatoria ya estando preso, el atacante confesó sentirse “profundamente arrepentido” por su accionar. “Desde la madrugada del día 12 de noviembre me encuentro viviendo una pesadilla, tengo una gran preocupación por el estado de salud de Nicolás, nunca en mi vida le hice mal a nadie, por ello tengo un profundo sentimiento de culpa”, señaló, aunque en otro tramo intentó justificarse en que, mientras estuvo en pareja con la chica en cuestión, “Nicolás le enviaba mensajes mostrándole su interés por ella, ello a pesar de saber que estaba de novia”.

Además, expresó que fue el personal de seguridad el que lo sacó del boliche y que no pudo reingresar para ver cómo estaba el joven al que le terminaba de romper la cara con un vaso de vidrio porque se lo impidieron. “Nunca tuve la intención de matar a Nicolás, mucho menos producir sufrimiento en M. (su exnovia)”, narró, y detalló que “las lesiones que le produje a Nicolás fueron el resultado de una reacción impulsiva, injustificada a todas luces, pero producto del momento, si lo hubiera pensado un segundo no lo habría hecho”.