Un efectivo de la Policía de la Ciudad que en sus horas libres trabaja como chofer de la aplicación Uber mató a un delincuente que, junto a dos cómplices, intentó asaltarlo en la localidad de Altos de Laferrere, en Isidro Casanova de La Matanza. Después de la balacera, familiares y conocidos del fallecido le prendieron fuego el vehículo en represalia y también dañaron el rodado del titular de la comisaría local.
El hecho ocurrió en la esquina de Zufrategui y Antártida Argentina, en donde el agente, de 40 años, fue interceptado por tres malvivientes armados. Según informaron fuentes judiciales a Primer Plano Online, la víctima estaba con su vehículo, un Citroën C4 gris, cuando fue abordado por los atacantes con fines de robo.
En esas circunstancias el oficial, destinado a la División Depósito de Vehículos en la fuerza porteña, extrajo su arma reglamentaria y efectuó “por lo menos cuatro disparos”, describieron los voceros consultados. Así puso en fuga a dos de los ladrones e hirió al tercero, que quedó tendido sobre el asfalto. A los pocos minutos la presencia del médico con una ambulancia confirmó que estaba muerto.
A raíz de la violencia desatada en el lugar por familiares y allegados del fallecido, que no sólo incendiaron el Citroën sino también atacaron el auto del titular de la comisaría local, la Policía trasladó el cadáver rápidamente al hospital Balestrini por orden de la justicia para la realización de la autopsia de rigor.
Las fuentes identificaron al ladrón como Tomás Brandon Gastón Suárez (18), y consignaron que a metros de su cuerpo le incautaron una pistola calibre .22 con el que quiso asaltar al uniformado. Un detalle: el arma estaba descargada, es decir, no era apta para disparar porque no tenía municiones.
El fiscal Federico Medone, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, dispuso que los hechos sean caratulados como homicidio en ocasión de robo y no adoptó ningún temperamento para con el efectivo policial involucrado.










