Friday 18 de September, 2020

Retrato del horror: para la familia de Lucía Argüello, el fallo judicial significó “un cierre al duelo”

La joven fue asesinada a fines de 2016 en una vivienda de Hurlingham y por el hecho la justicia condenó a perpetua al sujeto que la mató. Primer Plano Online entrevistó a la hermana de la víctima, que contó sus sensaciones tras un largo periplo para que se haga justicia.

Lucía (de azul) y Victoria: la hermana de la víctima del brutal crimen la recuerda cada día pero valora la condena lograda para poder seguir adelante pese a la ausencia

La familia de María Lucía Argüello no es numerosa. Son pocos integrantes, y desde 2005 vivían con una ausencia difícil de soportar. Había muerto papá después de luchar contra una enfermedad y, desde entonces, la unidad entre mamá y hermanas era de una ligazón irrompible. Después llegó una vida más y la cosa empezaba a armonizarse.

Pero el 27 de diciembre de 2016 todo se desmoronó. La chica, que tenía 31 años, fue a una casa que cuidaba y en la que estaba su perro, a llevarle la comida. Había acordado que por allí la pase a buscar su novio Cristian, a quien conoció poco después de la muerte de su padre. Pero cuando llegó a la vivienda, adentro estaba su asesino, que la mató a barretazos pese a los intentos de ella por defenderse.

VICTORIA SOBRE EL FALLO JUDICIAL: 

 

La historia del crimen y de la condena fue reflejada ayer por Primer Plano Online. Lo que faltaba para completar el proceso, que demandó más de tres años y medio hasta poder cerrar un capítulo horrible, era conocer las sensaciones de los allegados de Lucía. Y, vía telefónica, este medio pudo contactar a María Victoria, la hermana de la joven asesinada.

“Para nosotros no pasó casi nada desde que Lucía no está. Fue todo muy doloroso, se dilató mucho la situación y el proceso fue triste, angustiante”, contó la joven, dos años menor que la víctima. Victoria, además, se manifestó disgustada con el hecho de que la vivienda en la que ocurrió la muerte de su hermana, que era propiedad de la misma gente a la que ellas le alquilaban la casa en la que vivían, se haya convertido en una dependencia judicial antes de que se realice el juicio. “Si hubiese habido que hacer una reconstrucción no se habría podido contar con el lugar como estaba al momento del hecho”, indicó.

La casa del horror está ubicada en la Avenida Vergara 5.130 de William Morris: después de crimen de Lucía se instaló allí la Fiscalía Federal de Hurlingham

En relación a la condena, Victoria reflexionó que “forma parte del sistema bajo el cual vivimos, otra cosa más dura no se podía”. Sin embargo, también dejó una mirada compartida con muchas otras familias de víctimas, que deben cambiar su rol de pasividad frente al sistema judicial para convertirse en actores centrales. “Es como estar pendiente de por vida, porque nada te garantiza que esa persona vaya a cumplir hasta el último momento”, expresó.

Hay un tramo específico de la sentencia que ameritó una consulta particular del cronista de Primer Plano Online que la entrevistó. Se trata del referido a cómo se enteró de lo que había pasado con su hermana. El relato estremece. “Estaba en la estación Hurlingham del San Martín y me entró un llamado del celular de Cristian, el novio de Lucy, que era algo habitual cuando ella se quedaba sin crédito en su teléfono”, comenzó.

EL DESGARRADOR MOMENTO EN QUE SE ENTERÓ DEL CRIMEN: 

 

Y siguió: “Me dijo ‘lastimaron a Lucy’. Pero como lo escucho llorando y detrás una sirena de Policía, ahí me dijo que la mataron. Ahí empezó la pesadilla. Lamentablemente, llegué al lugar del hecho, mi mamá y mi nene ya estaban ahí por aviso de una vecina. De hecho, cuando mi mamá llegó, preguntó qué había pasado a una persona desconocida, que le contestó que habían matado a una chica. Y ahí sabía que era mi hermana”.

Hurlingham – Condenaron a perpetua a un indigente que asesinó a una mujer mientras robaba una casa

Victoria, mamá de un nene de nueve años y docente, vive actualmente en la Ciudad Autónoma y se llevó a vivir con ella a su mamá. Recuerda a su hermana casa día de su vida y trata de seguir adelante, con el dolor a cuestas. Se muestra satisfecha con el rol humano de los jueves que llevaron adelante el juicio pese a la pandemia (Mariela Moralejo Rivera, Diego Bonanno y Cristian Toto, del Tribunal Oral Criminal Nº 3 de Morón) y piensa seguir trabajando todo el día, en los tres turnos, para que a su hijo no le falte nada.

Agradeció, también, a las abogadas Graciela Potenza, Nilda Estela Peña y María Inés Terrizzano, del Centro de Atención a la Víctima del Colegio de Abogados de Morón, que la asistieron legalmente a lo largo del proceso. La charla con Primer Plano Online la cerró con un recuerdo de Lucía. “Pese al dolor eterno, se cerró una etapa y quedamos conformes”, concluyó.

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