Monday 30 de January, 2023

Volver del infierno: el crudo testimonio de un docente denunciado por abusos en un jardín que fue absuelto por la justicia

Pablo Rivelli enfrentó una causa penal que se inició en 2014. En el medio padeció violencia, estigmatización, escraches en su domicilio y en el de sus padres y hasta fue cambiado de lugar en su trabajo. Ahora, con el resultado del juicio, asegurá que no volverá a dar clases con niños.

Caso Pablo Rivelli
Una de las tantas manifestaciones que realizaron padres y madres en las puertas del colegio contra el docente y las autoridades

Si hay un medio de comunicación que en los últimos años prestó su espacio para casos de abusos en establecimientos educativos de nivel inicial ése fue Primer Plano Online. La experiencia periodística de estos últimos años por haber cubierto juicios con durísimas condenas como la que recibió José Luis Silvero, el ayudante de cocina del Jardín Alberdi de Castelar, o el profesor Mariano Volta, docente de Jardín de Infantes 914 de Morón, y del Instituto Almirante Brown de Haedo, y Silvana Cecilia Paramidani (maestra de sala de 4) y Néstor Gastón Salas, ambos del jardín Nº 901 de San Antonio de Padua, en Merlo.

En la actualidad, las denuncias que se conocieron este mes contra Diego Francisco González, profesor de música de los jardines Nº 909 de Ituzaingó y Nº 960 de Moreno, y la que estalló el viernes pasado contra Florencia Sanguinetti, del tradicional colegio María Auxiliadora, ubicado en el centro de Morón, se roban la atención. La justicia ya está investigando en ambos casos cuál fue el rol de los docentes acusados, pero mientras padres y madres cumplen un papel activo, con marchas y escraches públicos.

La historia que cuenta hoy Primer Plano Online es exactamente a la inversa, por eso el título de la nota. Volver del infierno tiene como objetivo conocer qué pasa en la mente de aquellas personas que ejercen la docencia con niños y niñas de corta edad, y que de repente se encuentran acusados de haber cometido delitos aberrantes contra la sexualidad de las criaturas.

El protagonista es Pablo Ravelli, un profesor de educación física que acaba de cumplir 33 años el pasado viernes y, a modo de celebración simbólica, se juntó con sus íntimos para levantar una copa. Tenía un motivo: terminaba de ser absuelto por la justicia en una causa que se inició en agosto de 2014. El docente tuvo 25 denuncias de parte de padres y madres de nenes y nenas que acudían al colegio Medalla Milagrosa, en Curapaligüe 1185 de Parque Chacabuco, pero todas las expresiones de los denunciantes se cayeron luego de los testimonios de los menores en Cámara Gesell.

De todos modos fue llevado a juicio, pero por un caso único, sobre el cual la fiscal interviniente apeló la absolución. “Todo lo que escuché en el debate no me parecía que estuviera relacionado conmigo. No estaban hablando de mí, eran cosas imposibles de haber ocurrido, como que me hubiera bajado los pantalones delante de los nenes”, le contó Rivelli vía telefónica a Primer Plano Online.

EL TESTIMONIO DE PABLO RIVELLI EN DIÁLOGO CON PRIMER PLANO ONLINE: 

Según recuerda el profesor, hasta recibió una demanda por parte de los papás de una alumna que no era suya, y que iba al turno mañana, cuando él al colegio iba sólo por la tarde. Las declaraciones de los denunciantes iban desde que Rivelli le metió el dedo en la cola a un niño, que le pegó una cachetada a otro, y hasta de llevar a los pequeños al baño, lugar en el que sucedían los abusos. Hasta hubo padres que se presentaron espontáneamente ante la fiscal “para saber si había pasado algo”.

Por pedido de su abogado, Yamil Castro Bianchi, el docente fue eximido de prisión después de haber sido escuchado por el juez interviniente. Pero la causa continuó. “Para nuestra sorpresa, sólo apelo la fiscal; y la querella aceptó ese sobreseimiento para no ser condenada en costas”, señaló el letrado a este medio. Entonces, la causa se caía, pero “sorprendentemente, la misma sala que había concedido la exención de prisión, revocó la resolución en forma parcial y dictó la falta de mérito para 4 casos y el procesamiento por uno de ellos”.

Después de la decisión de la Cámara, fueron convocadas a declarar el resto de las docentes que compartían la actividad laboral con el acusado. Todas fueron contestes: el hecho jamás pudo haber ocurrido, ya que siempre había movimiento donde se dicen sucedidos los hechos y Pablo nunca acompañaba a los chicos al baño. Eso es estricto protocolo del colegio y del desempeño de los trabajadores de la educación.

Veredicto Pablo Rivelli

Ya en la etapa de juicio, el docente recibió una demanda de 14 millones de pesos por parte de los padres del niño, único caso elevado para el debate oral y público. Demandaban no sólo a Pablo, sino también al colegio. En ese momento los responsables del Medalla Milagrosa no sólo ratificaron que no había pasado nada sino que, además, pusieron en conocimiento de la justicia que el menor siguió siendo alumno por dos años más en la institución. Actitud al menos contradictoria.

El espiral de violencia de padeció el establecimiento fue realmente escalofriante. Hubo padres que llegaron a llevar bidones de nafta para incendiar el colegio, ir a buscar y amenazar a directivos en sus casas, y decir cuánto se le pasara por sus cabezas en el momento de furia en los medios de comunicación. El profesor no quedó exento de los ataques: su familia recibió amenazas, le rompieron el frente de la casa de sus padres, el auto; y hasta quisieron prender fuego su casa. Fueron al local donde trabajaba su suegra, a quien confundieron con su mamá, pintaron paredes y vidrios con su nombre y el calificativo típico de la causa «violador». La mujer perdió su trabajo en forma inmediata ya que la dueña del local no quería tener «más problemas».

Cuando Pablo fue consultado por este medio en torno a lo sucedido, reflexionó que “fueron las supuestas víctimas quienes dejaron en evidencia la mentira de los padres”. Ahora, Rivelli intenta retomar la vida que perdió durante estos cinco años. Conserva su espacio laboral en Puerto Pibes, un organismo dependiente del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -donde también fue reubicado-, aunque recién ahora volverá a ser todo diferente a partir de su absolución.

El veredicto, del que se conocerán los fundamentos el próximo jueves, lleva las firmas de los jueces Marcelo Alvero y Carlos Rengel Mirat, y de la jueza Marta Yungano y es unánime: para la justicia Pablo no cometió ningún delito que afecte el «buen nombre y honor del que pudo haber gozado con anterioridad”. De todos modos, Pablo aprovechó este tiempo para estudiar el Profesorado de Historia y no tiene pensado retornar a la Educación Física. Quizá retome la docencia, si logra sortear los obstáculos que puede provocar en quienes pretendan contratarlo.

Caso Pablo Rivelli
Uno de los tantos escraches que sufrió la comunidad educativa de la Medalla Milagrosa después de la denuncia hecha en 2014

8 Comentarios en Volver del infierno: el crudo testimonio de un docente denunciado por abusos en un jardín que fue absuelto por la justicia

  1. Una buena oportunidad para que los medios, como este, revisaran su protocolo de linchamientos anticipados. Aunque conociendo a parte del público que los lee…

  2. En serio están dando a ese veredicto la posibilidad de ser justo? La jueza es Yungano? La misma de la condena a una mujer por besar a su compañera en público?

    • La que beso a su Esposa? Eso fue una gran mentira. Estaba fumando en lugar prohibido y cuando una mujer policia le dijo que apagara el cigarrillo o se fuera, la otra la agredió y arrancó un mechón de cabello de la policia. La metieron presa por eso.

  3. Ahora es el momento en que si hay una justicia los jueces y fscales que intervinieron en la causa actuen de oficio y investiguen enjuicien y demanden por 14 mollones de pesos a los padres que brindaron falso testimonio, calumnias injurias y destruccion de la propiedad privada entre otros, aji se hara justicia.

  4. Quién le devuelve la vida al profesor y su flia. Todos los medios tendrían que salir a limpiar su nombre , ojalá tenga la fuerza para demandar a los padres por falsas denuncias y vayan todos presos , así van a terminar con esta locura de denunciar porque si.

  5. Lo mas triste es que debe haber alguno de estos niños que efectivamente ha sufrido abuso, pero en el seno de su hogar, como sucede casi siempre Pero estos mismo familiares abusadores distraen su accionar culpando a otros. Tristisimo.

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