Friday 2 de December, 2022

Volvió a trabajar Esteban Caamaño, el chofer que estuvo preso un año y medio por un delito que no cometió

Fue recibido por sus compañeros y un cartel enorme de bienvenida en el interno 136 de la línea 236 con destino a Laferrere. “Empiezo a laburar de nuevo después de dos años así que arrancando a pleno”, contó en un video visiblemente emocionado.

La emotiva bienvenida que le tributaron sus compañeros de la Empresa 216 a Esteban Caamaño

Se terminó la pesadilla, la espera y la ansiedad. Esteban Rubén Caamaño, el chofer de la Empresa 216 que estuvo preso durante un año y medio por un delito que no cometió, volvió a manejar un colectivo este mediodía.

Fue recibido por sus compañeros en la terminal de barrio Nuevo, en Merlo Gómez, con un cartel de bienvenida en el interno 136 del recorrido de la Línea 236. Después se sentó en el volante para comenzar lo que él mismo definió como una nueva oportunidad: fue para la estación Morón y arrancó rumbo a Laferrere.

Según pudo saber Primer Plano Online con fuentes judiciales, de todos modos la situación procesal de Caamaño se resolverá en los próximos días con una probation, que es la suspensión del juicio a cambio de una multa o la realización de tareas comunitarias, por ejemplo.

“Por una discusión con un vecino, que no era ni siquiera conmigo sino con mi yerno, me armaron una causa por drogas, como que yo vendía, por tres gramos de cocaína separada que colocaron al momento del allanamiento. Me acusaron de haber amenazado con un arma a este hombre, cosa que no hice, y se contradijeron: primero dijeron que era un revólver negro y luego una pistola plateada, que no tengo ni tuve”, le había descripto el chofer a este medio en relación a la causa que enfrentó.

Pasó 18 meses tras las rejas, recibió arresto domiciliario con tobillera electrónica cuando la Fiscalía Nº 9 desistió de acusarlo por el delito de venta de drogas, y la Cámara de Apelaciones de Morón le morigeró su detención a raíz de que “la prueba recolectada en relación al delito contra la salud pública no se ha logrado probar con el nivel de certeza necesario a esta altura que el causante comercializara los estupefacientes”.

Después de superar su paso por la cárcel de Magdalena y ver cómo su familia sufría penurias por la falta de ingresos económicos, Esteban tenía un sueño que al fin concretó hoy: volver a manejar. La empresa le guardó ese lugar que conservó durante 22 años, con su legajo intachable, y los colectiveros de la compañía le hicieron sentir que ganó la batalla.

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